Censura y rol de las mujeres en los medios copan el inicio del Festival Gabo

Agencia EFE

Gonzalo Domínguez Loeda

Medellín (Colombia), 3 oct (EFE).- El VI Festival Gabriel García Márquez de Periodismo comenzó hoy en Medellín con denuncias de los participantes sobre la creciente censura en Venezuela y Rusia, mientras que varias periodistas de Iberoamérica recalcaron que las redacciones siguen siendo machistas.

“Ahora están usando el sistema judicial para censurar. Hay otras formas de censura, algunos periodistas no tienen pasaportes, van a tomar un vuelo y cuando están en Migración el oficial les dice que no pueden viajar porque sus pasaportes fueron reportados como robados”, sostuvo el periodista venezolano Joseph Poliszuk acerca de la situación que se vive en su país.

Poliszuk, cocreador del portal digital Armando.Info, fue una de las voces que se pronunció este miércoles con más rotundidad al agregar que cuando comenzó a trabajar en su país, lo que coincidió con la llegada al poder de Hugo Chávez, ya había algunas formas de censura.

Sin embargo, esta empeoró cuando los simpatizantes del chavismo comenzaron a amenazar a los periodistas y posteriormente cuando el Gobierno cerró o compró medios de comunicación.

Poliszuk comentó que “hay otras formas de censura más sofisticadas” en Venezuela, como es el hecho de que en zonas de Caracas no se pueda acceder a medios digitales críticos con el Gobierno de Nicolás Maduro.

El periodista compartió el escenario con la ruso-estadounidense Masha Gessen en el debate “Historias que se resisten a callar”.

Gessen también denunció que bajo el Gobierno de Vladimir Putin se ha instalado la censura, puesto que “casi todos los medios en Rusia están controlados por el Estado”.

Para conseguir informar, algunos se han refugiado en internet, no se han registrado como medios y están fuera de Rusia, explicó.

Sin embargo, los periodistas que trabajan para ellos desde Rusia son perseguidos judicialmente y “al estar escribiendo para un medio con sede fuera no se les considera periodistas”, por lo que no están protegidos por la ley que ampara a los comunicadores.

Por su parte, periodistas de varios países iberoamericanos debatieron sobre su rol en el debate “Ellas, transformadoras del periodismo”, en el que la colombiana Jineth Bedoya, del diario El Tiempo, aseveró que “las salas de redacción son machistas” todavía.

En su opinión, el respeto de la audiencia como mujer y periodista “se lo gana uno con su trabajo”, pese a que tuvo que superar numerosas críticas de compañeros de profesión por sus éxitos en la cobertura del conflicto armado colombiano que aseguraban eran fruto de tener relaciones sexuales con sus fuentes.

“A mí me tocó muy difícil. Aparte de confrontar a los grupos armados, me tocó confrontar con mis colegas. Muchas veces llegamos a lugares donde había combates y eran 20 hombres y Jineth Bedoya. Con la fortuna que lograba subirme al helicóptero y llegar donde estaba el combate y el comentario de mis colegas era ‘se lo da al general'”, recordó la periodista.

Con ella coincidió la mexicano-estadounidense María Elena Salinas, que hizo buena parte de su carrera en la cadena Univision.

Desde su perspectiva, en EE.UU. ha observado que las mujeres latinas llegan con mucha fuerza puesto que lo hacen de “países machistas, sexistas, donde se sienten ciudadanas de segunda categoría”.

Sin embargo, Salinas consideró que EE.UU. “no se puede quedar callado” puesto que se ha producido “una manipulación contra el movimiento ‘Me too'”.

“El último estudio muestra que en la televisión (de EE.UU.) únicamente el 25 % de las mujeres son las que reportan las noticias, (…) Además, cuando reportan muchas veces es en temas de educación, salud, sociedad y moda”, denunció Salinas.

A lo largo de la jornada, también intervinieron los escritores nicaragüenses Sergio Ramírez y Gioconda Belli, quienes denunciaron la situación que se vive en su país, donde han muerto entre 322 y 512 personas -según el cálculo de organizaciones civiles-, en la crisis sociopolítica desatada el pasado 18 de abril, cuando comenzaron manifestaciones masivas contra el presidente Daniel Ortega.

Al respecto, Ramírez, vicepresidente de Ortega entre 1985 y 1990, dijo que el actual Gobierno “no es continuación de la revolución” sandinista que llegó al poder en 1979 tras derrotar al dictador Anastasio Somoza, puesto que esta terminó en 1990 y no tiene segunda parte”.

Por su parte, Belli explicó que “la mayoría de los cuadros y militantes que hicieron la revolución dejaron” el oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) “no ahora, sino desde 1993”.

El festival, que vivirá mañana una segunda jornada en la que se conocerán los ganadores de los Premios Gabo de Periodismo, concluirá el próximo viernes. EFE