“Chicotito”, por Jorge Blanco Carvajal

  •   Terminó en Durango la Carrera Panamericana
  •   Lo que se haya gastado, fue poco para el goce
  •   Se invirtieron 40 millones, pero pudo ser más
  •   El espectáculo, por desgracia, duró solo unos segundos
  •   Y para el deporte amateur: “No hay dinero, mi hermano”.

Sí robé, pero poquito…”

Hilario Ramírez Villanueva

Lo que se haya gastado en la realización de la última etapa de la Carrera Panamericana, sin duda, es poco para el disfrute de miles de duranguenses que presenciaron en primera fila el extraordinario espectáculo…..NÚMEROS.- Estiman los aficionados que el gobierno gastó poco más de 40 millones de pesos en conseguir que la sigular competencia llegara a su fin precisamente en el centro de la ciudad capital, pero más que hubiera sido fue poco para el gozo de los aficionados al deporte motor…..BELLEZA.- La hermosura, el colorido, el diseño y el imponente rugir de los motores volvieron a dejar con los ojos cuadrados y la boca abierta a los amantes de la velocidad que desde muy temprano escogieron su “asiento en primera fila” y pudieron disfrutar la competencia en zona VIP, y sin pagar un centavo…..ESPECTÁCULO.- Sabedores de que temprano se cerraría la carretera libre a Mazatlán, miles de aficionados escogieron desde antes su mejor posición en los más de 200 kilómetros de Durango al puente El Baluarte. Vieron pasar esa preciosura de armatostes a un par de metros, y eso no tiene precio, ni comparación con ninguna otra cosa, cuando de velocidad se entiende y se goza…..TIEMPO.- Por desgracia, el espectáculo dura muy poco tiempo. Es mucho lo que se le espera, y los autos pasan como verdaderos bólidos endemoniados, que uno no tiene el tiempo ni siquiera para confirmar el número del auto. El extra en la competencia es ese, mirar las velocidades fantásticas que llevan, pero de paso se encuentra uno con la belleza en la combinación de los colores, de las marcas, etc., algo que pocas veces puede uno disfrutar en la vida…..MONTONES.- No en balde, miles de duranguenses se instalaron a la orilla de la carretera, incluso en zonas por de más peligrosas, al filo del voladero, pero no importaba el riesgo. No pocos iban previstos con su silla, carne, chela, frituras y discos para la fritanga. Hicieron una fiesta en la sierra de Durango. Era menester sentir, escuchar y “tocar” el infernal ruidajo que van dejando los autos a su paso. El balance final de la competencia, por suerte, fue de “saldo blanco” en el que no hubo absolutamente ningún detalle qué lamentar. Hace un año sí se accidentó un corredor, pero ahora nadie, ni competidores ni aficionados, y eso es positivo por donde se le quiera observar…..PLANES.- Ojalá que la competencia en lo futuro modificara su calendario y sus rutas y permitiera un mayor disfrute de los fans del deporte motor, que la presencia de los hermosos automóviles, la mayoría del siglo pasado, se extienda por más tiempo entre nosotros y podamos admirarlos no una ni dos, sino tres o cuatro veces. Vale la pena lo que vieron ayer los aficionados, pero pudiese modificarse la ruta para que aquello tenga más gozo de la exigente afición local y que muchos otros duranguenses puedan admirar los enormes móviles. Los duranguenses, ahí como no queriendo, conocen, saben y muestran sus conocimientos en la materia, toda vez que ayer pudimos confirmarlo entre los aficionados que empezaron a llegar temprano a las curvas de Río Chico. No uno, ni dos, sino decenas de jóvenes que llegaron al punto, hablaban de la materia como verdaderos expertos. Nosotros dijimos en la transmisión por redes sociales que el piloto Adrián Fernández, ya retirado, estuvo enrolado en la Fórmula Uno, y la verdad, nunca estuvo en la máxima categoría automovilística. Siempre fue un notable competidor pero de otras fórmulas, y uno de esos jóvenes, que escuchaba nuestro comentario se acercó y aclaró el punto, incluso amplió su comentario y abundó en datos sobre la actividad actual de Adrián, que venía como Grand Marshal de la Carrera Panamericana, en justo reconocimiento a su prolongada trayectoria automovilística. Fernández llegó junto con los competidores de Zacatecas a bordo de un poderoso Mini Cooper negro, igual de colorido que los autos competidores, y desde luego que fue el plus de la competencia de ayer, que, por desgracia, volveremos a tener hasta dentro de un año…..BILLETES.- La cuestión es, y hacia allá nos dirigíamos, que así como hubo 40 millones o más para la Carrera Panamericana, así se ayude a los deportistas amateurs, que o destacan porque quieren destacar al costo que sea, con la sangría que representa para sus padres, o nomás no saldrán de ese “hoyo negro” en que sigue sumido el deporte de Durango. El otro día hablamos con el director del CONADE Alejandro Álvarez para pedir apoyo para una selección nacional de basquetbol sub 12, y nos resolvió con la vieja, deprimente y lamentable cantaleta: “Mi hermano, sabes que no hay dinero para apoyar ninguna rama deportiva…”. O sea, los que no sean profesionales, chínguense, y si quieren representar dignamente los colores de Durango, háganlo bajo su propio gasto y bajo su triste posibilidad. Entonces me explico cómo en las selecciones que van a otras partes del país a competir van con una mano adelante y otra atrás. Y si no llevan uniforme, mucho menos llevarán para poder comprar una nieve o un refresco antes o después de un partido. O sea, para resumir: Sí que estamos jodidos en cuestiones deportivas, y sí que seguiremos viendo a jugadores pobres irse del hotel al gimnasio o la cancha a jugar, a pie, haciendo travesías de cinco o diez kilómetros pues sus padres no pudieron darles para el taxi. Ese aberrante espectáculo lo vimos a jugadores duranguenses en Chihuahua en un torneo regional basquetbolero. Es todo esta tarde, nos vemos mañana o nos encontramos a cualquier hora en la web más visitada de la internet en Durango de todos los tiempos www.contactohoy.com.mx la que informa hoy de lo que sucede hoy, a cualquier hora del día o de la noche.

 

 

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Muchas gracias