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“Chicotito”, por Jorge Blanco Carvajal

  • Silencio ante calamidad destapada por INEGI
  • Violencia de género nace, a veces, en casa
  • La familia no ha hecho nada para contenerlo
  • El gobierno, la verdad, no puede hacer nada
  • Ojalá que el 9 de marzo aflore esta tragedia

“¿Para qué mienten? Si en algún momento nos enteramos de todo. Hay que decir las cosas cortitas, de frente y al pie…”

Anónimo

No gustó a algunos nuestro comentario de la semana pasada en el que subrayamos que muchos casos de violencia de género, feminicidio, pederastia y violación, se gestan al interior de la familia…..ALARMA.- Y no gustó porque según el INEGI, hasta el 80 por ciento de ese tipo de episodios violentos se producen en casa, en el seno familiar, donde más seguras debían estar las mujeres y no se diga los niños…..ACCIÓN.- Obliga la circunstancia acciones igualmente extremas para contener ese lamentable cáncer que se produce en casa y por el que muchas veces, por razones distintas hasta se tolera, cuando quienes lo conocen debían correr a denuniciarlo a la policía…..CAUSAS.- El INEGI sostiene en sus fríos y lamentables números que, de acuerdo a los informes recabados en las mismas casas, también hay casos tristes y lamentables en los que los adultos reprenden a las víctimas, chicos o grandes, para que lo callen, que no se lo digan a nadie y que nadie lo conozca, “para que no se corra el chisme, porque luego, quién sabe qué más le pegará la gente para desprestigiar a tal o cual miembro de la familia…”…..INFIERNO.- Esto es, para no extendernos, que muchos niños y niñas, y no se diga adolescentes y adultas, viven en casa un verdadero infierno que han de tragarse solitos, que no le pueden platicar a nadie, que no pueden desahogarse “para no ir a perjudicar al padre o a la madre, o a ambos…” que por lo general son los que se enteran de las calamidades que se producen en casa y por las que la autoridad, la policía en particular, no puede hacer nada, dado que no puede cuidar a niños y niñas, o adolescentes y adultos mientras estén en casa…..LAMENTABLE.- Se trata de una verdadera calamidad en la que, por costumbre o por conveniencia o por ambas, nunca se denuncian a la autoridad y la policía, y el gobierno para decirlo de manera más global, nada puede hacer para evitarlo, salvo lamentarlo, como ha hecho hasta ahora…..VALORES.- El respeto y los valores en el seno familiar, sobra decirlo, han fallado desde hace mucho tiempo y nadie, o no se ve algo, hace nada para evitarlo, ni las religiones se han detenido a mirar esa verdadera infamia, porque hasta varios de sus jerarcas están metidos en esas desgracias. Entonces quién con calidad moral podrá defendernos, o defender a la sociedad que se está desmoronando y por la que nadie hace nada, o no vemos que se haga algo para contenerlo a pesar de que se trata de algo tan enraizado y desarrollado en el seno familiar que ya no se puede ocultar. ¿O cómo pudo conocerlo el INEGI? Por denuncias sentidas de las víctimas que, por lo que se observa, han sido abandonadas por sus mismas familias…..REACCIÓN.- Ojalá que esta realidad cobre importancia alrededor del Paro Nacional del 9 de marzo denominado #UnDiaSinNosotras y que se obre en consecuencia, que el gobierno, las religiones, las organizaciones y las familias en el conjunto empiecen a diseñar algo para protección de miles y miles de mexicanos y duranguenses que están sufriendo de las peores calamidades al interior de su propia familia. Hay que hacer algo por ellos, y mientras más pronto, mejor, puesto que eso no cabe en ninguna tolerancia social aunque se trate en muchos casos de costumbres ancestrales. Son actitudes antinaturales que, aunque no se conozcan del todo, suceden, ocurren, y no deben pasar más, por muy ley que la propia costumbre haya forzado…..ORDEN.- Tienen razón los tres órdenes de gobierno, en muchos de los casos de agresiones de género las culpas se reparten en la propia familia, pero no pocas veces, la familia halla maneras de endosarle la responsabilidad al gobierno, a pesar de que el gobierno no puede hacer nada para contenerlo, y la familia sí puede y debe hacer lo necesario para que no vuelva a suceder, aunque se trate de una vieja costumbre familiar, que en ocasiones es considerada como orgullo que toleraron desde cuatro o cinco generaciones atrás. Se trata de la más grande aberración humana, de la más triste degradación del ser humano. Es, o debe ser deleznable, penoso, vergonzoso por donde se observe…..COMPROMISO.- Es ahora cuando tienen que aparecer las buenas intenciones de las distintas creencias religiosas, de sus jerarcas sobre todo, que tanto bien quieren para sus semejantes y que no se cansan de repetirlo durante los cultos. Es ahora cuando deben pasar de las buenas ideas, de los buenos propósitos, a la terrible realidad. Tienen que encabezar todo lo necesario para que las ideas celestiales, que por lo general giran en torno a Dios, se concreten y sus seguidores, sus fieles o sus devotos tengan por fin una vida de paz y orden consigo mismo…..SILENCIO.- Ojalá que el nueve de marzo este escabroso tema sea abordado por las miles de furiosas protestantes que saldrán a la calle a exigir mejores condiciones de vida, que pongan el dedo en la llaga y que “encueren” a quien sea necesario “encuerar”. Es todo esta tarde, nos vemos mañana si Dios lo permite o nos encontramos a cualquier hora en la web más visitada de la internet en Durango de todos los tiempos www.contactohoy.com.mx la que informa hoy de lo que sucede hoy, a cualquier hora del día o de la noche.

Twitter: @jorgeblancoc

Facebook: jorgeblancocarvajal

Muchas gracias       

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