China dice que uigures de Xinjiang se forman “como terroristas” en Afganistán

Pekín, 3 feb (EFE).- Las autoridades chinas publican hoy resultados de una investigación judicial que aseguran que chinos de etnia uigur de la región noroccidental de Xinjiang se han formado “como terroristas” en bases de entrenamiento abiertas en Afganistán por compatriotas.


El Gobierno publica hoy, a través de la agencia Xinhua, que los tribunales han conmutado las penas de 11 ciudadanos que fueron condenados por “secesionismo” y por “participar en ataques terroristas en Xinjiang”, y desvela detalles de las investigaciones judiciales hasta ahora no conocidos.

Entre ellos, la existencia de supuestas bases de entrenamiento para formar a terroristas en Afganistán creadas por uno de los convictos, Memet Tohti Memet Rozi, donde recibían instrucción uigures de Xinjiang.

Según recoge hoy Xinhua, Memet Tohti Memet Rozi “tuvo estrecho contacto con grupos talibanes y el Movimiento del Turkestán Oriental”, una supuesta organización terrorista a ojos de Pekín.

El Gobierno chino asegura que en Xinjiang actúan grupos extremistas dirigidos por uigures que reivindican la independencia de este territorio bajo el nombre del “Turkestán Oriental” y ha defendido en el pasado que cuentan con influencias de organizaciones en el exterior, especialmente procedentes de países como Pakistán y Afganistán.

Los uigures, una de las minorías étnicas de China que profesa la religión musulmana, aseguran por su parte que la violencia entre uigures y han -la etnia mayoritaria en China y predominante en el Gobierno- es fruto de años de represión a su cultura por parte de las autoridades chinas y rechazan que existan grupos terroristas.

Según el anuncio de los tribunales, siete de los condenados vieron conmutada su pena a cadena perpetua por una sentencia a entre 19 años y medio a 20 años de cárcel, mientras que a los otros cuatro les ha sido reducida su condena seis meses (de los 8, 13 y 15 años de prisión a los que fueron condenados).

Entre estos convictos, se encuentra Huseyin Celil, un uigur que huyó de China cuando le acusaron de terrorismo por defender abiertamente derechos de su minoría, consiguió el estatus de refugiado por la ONU en Turquía y emigró a Canadá, donde le fue concedida la nacionalidad.

Tras su escapada, Huseyin Celil fue detenido en Uzbekistán en 2006 y extraditado a China, donde fue sentenciado a cadena perpetua. Ahora le ha sido conmutada por una pena de prisión, si bien no ha trascendido a cuál.

Para los uigures en el exilio, el anuncio de la conmutación de estas penas es otra maniobra de “propaganda” del régimen para acallar las críticas sobre su falta de transparencia.

“Es una farsa. Ellos son las víctimas”, aseguró a EFE Dilxat Raxit, uno de los portavoces más conocidos del Congreso Mundial Uigur.

En opinión de Raxit, China ha convertido a los condenados “en una herramienta de propaganda”, arrebatándoles “su dignidad”. “Estos juicios por terrorismo y las condenas responden a un único propósito político: reprimir a los uigures, usando como excusa el terrorismo”, manifestó. (1)EFE