Chocolate, tesoro de la cultura mexicana que necesita mayor impulso

Foto: Protocolo Foreign Affairs & Lifestyle

Por Lucía Lizárraga Castro. Corresponsal

Guadalajara, 7 Mar (Notimex).-El chocolate es un tesoro esencial de la cultura ancestral mexicana que requiere mayor impulso para fortalecer su consumo, luego de que, a pesar de que tiene su origen en México, el consumo per cápita alcanza apenas los 700 gramos por año, cuando otros países superan los tres kilos.

En entrevista con Notimex, el presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Chocolates, Dulces y Similares (ASCHOCO), Miguel Ángel Sáinz-Trápaga Matute, resaltó la necesidad de que México sea autosuficiente en la producción de cacao, de sus variedades nativas que además gozan de mucho prestigio internacional.

Explicó que el país es deficitario al producir únicamente 25 mil toneladas de cacao mientras que los productores chocolateros tienen que importar otras 50 mil toneladas del grano para poder cubrir las necesidades de la industria.

“Eso sin contar los subproductos como la manteca de cacao”, subrayó Sáinz-Trápaga Matute, quien consideró insólito este hecho cuando el chocolate fue desarrollado por los olmecas, mayas y aztecas, es decir, nació en México para el mundo.

Detalló que la industria del chocolate produce 350 mil toneladas de este delicioso alimento y de ellas exporta 250 mil toneladas, con un crecimiento aproximado del cuatro por ciento anual en la última década.

Sin embargo, dijo, su consumo debería incrementarse de manera exponencial. “Estamos lejos de alcanzar los niveles de Europa, principalmente Alemania y Bélgica, apenas registramos un consumo per cápita de 700 gramos cuando otros países, simplemente de América Latina, como Brasil y Argentina tienen un consumo per cápita de entre dos o tres kilos al año”, dijo.

Ante este panorama, comentó que ASCHOCO, integrada por 51 socios que producen el 84 por ciento de las ventas totales de chocolate, está interesado en el desarrollo del cacao en el campo mexicano considerando que es un insumo básico para la industria.

Precisó que están apoyado algunos programas para impulsar la producción del grano en la región que tiene las características del clima, humedad y condiciones de la tierra para su cultivo, ubicadas en el sur del país.

Citó que en Tabasco se produce el 80 por ciento de cacao en México, le sigue Chiapas, Oaxaca y Veracruz. No obstante, es insuficiente la cosecha de este grano para atender las necesidades reales de la industria chocolatera. “Ahorita tienen 56 mil hectáreas sembradas cuando existe un potencial para tener un millón y medio de hectáreas”.

Mencionó que algunos de los asociados traen un proyecto de parcelas demostrativas con plantas originarias, con la finalidad de ayudar a los productores a que tengan mayor productividad en sus cosechas y vean el cultivo de cacao como un buen negocio.

Por su parte, Pietro Paolo Cornero, director general de Ferrero para México, Centroamérica y El Caribe, manifestó que el interés de la compañía de llegar a este país es para regresar a la raíz, al origen del cacao, del chocolate.

“Si Ferrero es grande en el mundo es gracias al cacao que nació en México y como tal eso nos liga de manera muy fuerte a este país, llegamos en 1992, empezamos con tres distribuidores pero decidimos venir con nuestra propia fuerza de trabajo y distribución para salvaguardad la calidad de nuestros productos”, apuntó.

Indicó que Ferrero en México es la compañía número nueve en facturación sobre 41 empresas, está en el top ten mexicano al facturar 270 millones de euros, que significan alrededor de cinco mil 500 millones de pesos.

Añadió que en Iturbide, Guanajuato, se ubica la planta de Ferrero en México y elabora cuatro de sus productos, exporta el 35 por de la producción y el resto se queda en el mercado nacional. La venta al exterior es principalmente Estados Unidos, Canadá y Centroamérica.

“Exportamos 50 millones de dólares al año y producimos 27 mil toneladas en productos”, señaló Pietro Paolo, quien aclaró que Ferrero produce porciones pequeñas, apropiadas para niños y adultos, de tal forma que no son los causantes de la obesidad en México.

En este sentido, abundó que el hecho de que el mexicano consuma en promedio únicamente 700 gramos de chocolate al año, significa que “no somos el problema”, sobre todo porque no hay productos malos ni buenos simplemente es una cuestión de cantidades de consumo.