Cinco menores inmigrantes denuncian a EE.UU. por sus condiciones de detención

Clarín

Los Ángeles (EE.UU.), 29 jun (EFE).- Cinco menores inmigrantes detenidos denunciaron hoy al Gobierno de Estados Unidos por las políticas y prácticas que, en su opinión, está empleando de manera ilegal para prolongar su arresto y retrasar la reunificación con sus familias.

La denuncia fue presentada hoy en el juzgado federal del Distrito Central de California y cuenta con el respaldo de organizaciones como el Centro Nacional de Derecho Juvenil o el Centro para los Derechos Humanos y el Derecho Constitucional.

Originarios de Guatemala, Honduras, El Salvador y México, los denunciantes, que llegaron a EE.UU. entre 2017 y 2018, aseguraron que las autoridades “están causando un grave daño” a los jóvenes indocumentados al retenerlos en condiciones similares a las de una cárcel.

La demanda sostiene además que los jóvenes están recibiendo potentes medicamentos sin su consentimiento y sin “una supervisión prudente”.

Asimismo, la denuncia arremete contra los intentos del Ejecutivo para retrasar la reunión de estos menores con sus familiares.

Los demandantes argumentan que, de esta manera, las autoridades están violando los puntos de un acuerdo judicial conocido como “Flores”, que en 1997 determinó que los menores inmigrantes deben ser detenidos en las condiciones “menos restrictivas” posibles y durante un periodo máximo de 20 días.

“Las tácticas del Gobierno causan traumas en los mismos niños que se supone que tienen que proteger”, dijo en un comunicado de prensa Leecia Welch, abogada del Centro Nacional de Derecho Juvenil.

“Esta demanda pide a las cortes que reafirmen los derechos constitucionales de estos niños en un momento en el que el Gobierno está deliberadamente actuando contra sus intereses”, apuntó Carlos Holguin, letrado del Centro para los Derechos Humanos y el Derecho Constitucional.

La denuncia llega en plena polémica en Estados Unidos por la separación de familias de inmigrantes en la frontera con México.

La Administración estadounidense puso en marcha el pasado abril las llamadas políticas de “tolerancia cero”, por las que los inmigrantes que cruzan irregularmente la frontera pasan a ser procesados criminalmente, lo que implica la división de familias con menores.

La semana pasada, el presidente de EE.UU., Donald Trump, decretó el fin de las separaciones de familias en la frontera debido a las duras críticas recibidas.

Desde entonces, el Gobierno ha reunido a 538 niños con sus parientes, aunque más de 2.000 menores siguen recluidos y apartados de sus familiares, según datos de la Casa Blanca. EFE