Ciro Gomes,el laborista con temperamento en busca de la Presidencia de Brasil

El Financiero

Alba Santandreu

Sao Paulo, 20 jul (EFE).- Ciro Gomes, un “animal político” con experiencia y fuerte temperamento, se convirtió hoy oficialmente en el candidato de los laboristas brasileños con un fuerte guiño a la izquierda y dispuesto a conquistar el espacio que el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva dejaría si finalmente es inhabilitado.

Con 60 años, el veterano político, abogado de profesión, inició hoy de forma oficial su tercera carrera en busca de la Presidencia de Brasil, la cual ya disputó en 1998 y 2000, y lo hizo reconociendo sus errores.

Dueño de un estilo directo y explosivo, el candidato de centroizquierda ha protagonizado diversas polémicas a lo largo de su trayectoria política, la última esta semana, cuando llamó de “hijo de puta” a una integrante del Ministerio Público que le abrió una investigación por injuria racial.

“He trabajado prácticamente diez horas por día y mi herramienta de trabajo es la palabra. Evidentemente que puedo equivocarme aquí y allí, porque nunca tuve pretensión de ser un ángel”, afirmó hoy durante la convención del Partido Democrático Laborista (PDT), celebrada hoy en Brasilia.

A veces imprevisible, Gomes tiene experiencia política como diputado, alcalde, gobernador y ministro y se declara intransigente con la “inmoralidad” y la falta de compromiso popular.

En su proclamación como candidato, Gomes hizo hoy un apelo a la izquierda al prometer que si llega al poder exigirá un “sacrificio” a los más ricos y eliminará todo tipo de privilegios, presentándose como una especie de heredero de Lula, del que fue ministro.

En el ámbito económico, defendió un “proyecto nacional de desarrollo” y la reindustrialización de varios sectores, como el agrícola o el petrolífero.

“Después de todo lo que pasó con el presidente Lula nuestra responsabilidad aumentó”, aseguró Gomes.

Lula se encuentra arrestado desde el pasado 7 de abril por corrupción pasiva y lavado de dinero y se encuentra virtualmente inhabilitado debido a que las leyes electorales impiden que un condenado en segunda instancia, como es su caso, pueda postularse a un cargo público.

Gomes confía en poder capitalizar los votos de la izquierda en caso de que Lula no le dejen presentarse, especialmente después de que el “centrao”, un bloque de partidos de centro con gran influencia, dejara de lado las conversaciones con el líder laborista y trasladaran su apoyo al candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), Geraldo Alckmin.

El PDT proclamó la candidatura de Gomes sin anuncio de apoyos y sin la definición de quien sería su candidato a vicepresidente en las elecciones de octubre, las más imprevisibles de los últimos años debido a que los sondeos de opinión presentan un escenario totalmente atomizado e imprevisible.

Llegó a admitir ante la militancia que se planteó la posibilidad de abandonar la política brasileña, pero que finalmente se convenció de disputar por tercera vez la Presidencia, ahora en manos de Michel Temer.

Con una larga trayectoria y el desafío pendiente del control de sus palabras, Gomes fue elegido, con 30 años, alcalde de Fortaleza, capital de Ceará, y en 1990 se convirtió en gobernador de ese estado pobre en la región nordeste del país.

En septiembre de 1994 se encargó del Ministerio de Hacienda de un gobierno al que le quedaban cuatro meses, mientras que en 2003 fue invitado por el entonces presidente Lula para ocupar la cartera de Integración, en la cual permaneció durante tres años.

Ahora, Gomes da de nuevo un paso al frente con el objetivo de proponer “un camino” más allá del Partido de los Trabajadores de Lula y del Partido de la Social Democracia Brasileña. EFE