Color y alegría se desbordan en el Carnaval de Negros y Blancos en Colombia

635875650532439292mBogotá, 5 ene (EFE).- El color y la alegría desplegada por las comparsas y los disfraces se apoderaron hoy del tradicional Carnaval de Negros y Blancos que se celebra en la ciudad colombiana de Pasto (suroeste), la primera gran fiesta del año en el país.

Estos festejos, que se prolongarán hasta el 7 de enero, empiezan siempre con la clásica ofrenda floral a la Virgen de Las Mercedes, patrona de la ciudad, si bien hoy, “Día de la Familia Castañeda”, exhibe todo su esplendor.

Los ciudadanos comenzaron a prepararse para la fiesta desde temprano, aunque las comparsas no aparecieron hasta el mediodía, cuando la reina del Carnaval, Mayeli Valencia Calderón, y el personaje “Pericles” dieron la bienvenida a los ciudadanos y les invitaron a “desordenar el orden” en esa ciudad, capital del departamento de Nariño, limítrofe con Ecuador.

“Se prohíbe la amargura, se ordena la alegría; a partir de ahora y hasta el 7 de enero se ordena el desorden y se desordena el orden, vamos todos los pastusos a gozar con responsabilidad, con respeto, pero llenos de inmensa alegría”, declaró “Pericles”.

Los Castañeda, que según la tradición era una familia del interior del país que emigró a Pasto, cedieron hoy protagonismo al maestro Alfonso Zambrano Payán, que fue homenajeado por participar desde 1953 a 1975 en el Carnaval y confeccionar carrozas, innovaciones en material, diseño y movimiento, destacado por la talla en madera.

Su recuerdo estuvo amenizado por decenas de ciudadanos que, disfrazados con vivos colores, bailaban al son de tambores.

El Carnaval de Negros y Blancos, que desde 2010 hace parte del Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la Unesco, se celebra en Pasto la primera semana de enero.

Los orígenes de esta fiesta se remontan a las celebraciones de los indios Pastos y Quillacingas, pueblos precolombinos de la zona, para pedir al sol y la luna protección para sus cultivos.

A estas expresiones culturales campesinas se sumaron con el paso de los años elementos de festividades españolas y africanas, y posteriormente se agregaron elementos que dan un toque grandioso a la fiesta, como las enormes carrozas que recorren las calles de Pasto con esculturas que son auténticas obras de arte.

Mañana continuará el carnaval con el Día de los Negros, que conmemora la jornada libre que tenían los esclavos para sus fiestas, con desfiles en los que la gente se pinta la cara con tizne, y antecede al de los Blancos, en el que reina el talco entre los participantes.

Cierra la fiesta el 7 de enero el Festival del Cuy y la Cultura Campesina, dedicado a un roedor que forma parte de la oferta gastronómica local y a los pequeños productores de la región. EFE