Columna — “La fuerza de la participación ciudadana”

Por: Laura Fabiola Bringas SánchezConsejera Electoral del IEPC*La fuerza de la participación ciudadana radica en los electores, los que deciden quienes nos van a gobernar y representar en los próximos 6 años. La pasada jornada electoral del primero de julio nos ha dejado varias experiencias y datos interesantes, que bien vale la pena analizar, en las próximas líneas amable lector, me permitiré hablar de un aspecto sumamente importante, y que es necesario destacar en esta elección, lo que representa, lo que llamo la fuerza de la participación ciudadana.Como ya quedó oficialmente demostrado con los cómputos distritales, realizados por el INE para la elección presidencial –y también para las elecciones de los integrantes del Congreso de la Unión- las y los ciudadanos levantaron su voz de manera clara y fuerte, para que no quedara duda alguna sobre su decisión.

La participación ciudadana, es decir, el porcentaje de votantes respecto del número de ciudadanas y ciudadanos que estamos inscritos en la lista nominal, en la elección presidencial fue del 63.42 por ciento.

La lista nominal que se utilizó el pasado domingo primero de julio, quedó integrada con 89 millones 393 mil 959 personas, esto quiere decir que en la jornada electoral votamos alrededor de 56.6 millones de mexicanas y mexicanos.

No es un número menor, pues según datos estadísticos de las últimas elecciones presidenciales nos muestran una fluctuación en este rubro. En el año 2000 la participación fue de 63.97 por ciento, en 2006 representó el 58.55 por ciento y en la anterior elección del 2012 la participación correspondió a 63.08 por ciento.Es evidente que el electorado sale a votar con emoción, con sentimientos, pues en el año 2000 en el que se dio la primera alternancia la participación ciudadana fue copiosa, ahora que los votantes nos planteábamos nuevamente la posibilidad de hacer un cambio ante el sistema actual, la participación vuelve a crecer, y esto obedece desde mi óptica a lo que sentimos respecto de los actuales gobernantes.Sin embargo, este tipo de experiencias nos son novedosas ni privativas de nuestro país, en el orbe hay sin número de casos en los que la fuerza ciudadana se hace notar en las urnas, ejemplo de ello fue el resultado del Brexit en Inglaterra en el año 2016, aunque esta no fue una elección propiamente, sino más bien un referéndum, las y los ciudadanos ingleses decidieron sacar al Reino Unido de la Unión Europea con un 52 por ciento de la votación a favor de la salida. Los motivos que llevaron a la mayoría de los ingleses a votar por el “irse” de la comunidad europea son varios, sin embargo, destaca que el factor común entre todos fue el sentimiento nacionalista, ante la situación económica, el sistema de salud y la migración masiva. Otro aspecto a destacar fue la simpatía, el carisma y la forma en que conectaron los principales promotores del Brexit con el pueblo inglés. También en nuestro continente tenemos algunos ejemplos, caso concreto, el resultado de la elección presidencial de los Estados Unidos de Norteamérica en la que el señor Donald Trump fue electo, con una impresionante victoria ante Hillary Clinton, en este caso nuevamente aparece la fuerza ciudadana que igualmente votó con sentimiento nacionalista, Trump canalizó el enojo de los estadounidenses ante la clase política de élite y movió las fibras xenofóbicas del pueblo norteamericano ante los grupos minoritarios de inmigrantes latinos, afrodescendientes y musulmanes. No hay que decir mucho más que eso para entender las razones de los gringos. La fuerza ciudadana demostrada en nuestra más reciente elección también obedece al grado de descontento, hastío y decepción que las y los ciudadanos fuimos acumulando a lo largo de los últimos años y ante los actos de corrupción y de abuso del poder de quienes tenían como trabajo cuidar nuestros intereses.Ahora habría que desmenuzar la información para identificar qué grupos demográficos, fueron los que tomaron la decisión más importante para nuestro país, es conveniente saber el rango de edad y desagregar por género estos datos. Habrá que esperar a que el Instituto Nacional Electoral y el propio Instituto Electoral y de Participación Ciudadana del Estado de Durango, tengamos los datos estadísticos del proceso electoral concurrente, y esto sucederá aproximadamente para el último trimestre del año.El pasado primero de julio quedó plenamente demostrado que la decisión de quienes nos van a gobernar y representar los próximos 6 años es única y exclusiva de los electores, ahí radica la fuerza de la participación ciudadana.¡Conversemos! Sígueme en Twitter como @Lau_Bringas