+ Se tardó 4 años en renunciar al Tribunal
+ Manuel Valadez no decidía nada
+ Todo le llegaba debidamente resuelto
+ Vamos, no traía ni para los “chescos”
+ La IA niega origen de nuestro “grito”
“Cada vez le aparecen más agujeros a la maltrecha barca… estatal”
Anónimo
Se tardó cuatro años el doctor Manuel Valadez Díaz en dejar el Tribunal Superior de Justicia. En realidad debió renunciar desde el momento mismo de que le dieron posesión, nunca lo dejaron decidir…..MARRANADAS.- No lo dice Valadez Díaz, pero en la realidad tira al Tribunal antes de que explote la bomba y, sobre todo, por el cúmulo de decisiones legales tomadas por otros que, estarían por empujar reacciones de decenas, cientos o miles de conclusiones apoyadas en el poderoso caballero Don Dinero…..SUCIEDAD.- Muchos duranguenses han sido víctimas de esas conclusiones jurídicas amañadas, o que de menos no las emitió quien debía emitirlas, de manera que legalmente son apócrifas, combatibles desde cualquier costado…..CASTIGO.- Valadez pasó por la presidencia del Tribunal Superior de Justicia más bien castigado, aparte de que nunca resolvió asunto alguno, nunca pudo disponer de un quinto para los “chescos”, mientras otros, u otras, fueron los que se despacharon con el cucharón. Si la justicia anduvo por la calle de la amargura los primeros cuatro años de la administración, en los dos que restan acabará en un estercolero, por no decir una porqueriza, porque se ofendería a los puercos. Valadez tiene la capacidad para conducir a buen puerto el Tribunal, pero…parece que lo que se necesita es quien le entienda mejor a las transas y pueda bdesarrollarlas de acuerdo con lo que se ordene del Bicentenario…..HISTORIA.- Recuerdan por qué le sugeríamos al gobernador Esteban que se concentrara en sus asuntos prioritarios y dejara de estarse peleando con la chiquillada, pues ahí está otro de los resultados adversos que, tampoco podrán tapar ni con toda la mano…..ABUCHEO.- Sobre el magno abucheo de esta noche, nada más les diré que Rodolfo Elizondo promete acabar con el cuadro. No es asunto nuestro, lo hemos dicho muchas veces, de modo que cada quien grite como le sea posible. Sí les comentaré lo que la Inteligencia Artificial opina de nuestras fiestas de Independencia:
No todo lo que popularmente se afirma sobre las celebraciones de la Independencia de México es exacto. Muchas de las tradiciones actuales responden más a la construcción de un mito patrio y a decisiones políticas del siglo XIX que a la realidad de lo ocurrido en 1810.
El Grito fue el 16 de septiembre, no el 15 en la noche.
El levantamiento en Dolores ocurrió en la madrugada del 16 de septiembre (alrededor de las 6:00 a.m.). La tradición de celebrarlo la noche del 15 a las 11:00 p.m. comenzó a formalizarse a mediados del siglo XIX y se consolidó durante el Porfiriato, ya que la víspera coincidía con el cumpleaños de Porfirio Díaz.
Miguel Hidalgo no gritó “¡Viva México!”.
El cura Hidalgo no pronunció el “¡Viva México!” que gritan los gobernantes actuales. Los testimonios de la época señalan que arengó a la multitud con vítores a la religión católica, a la Virgen de Guadalupe y al rey español Fernando VII (entonces prisionero de Napoleón Bonaparte), cerrando con el famoso “¡Muera el mal gobierno!”. El concepto de “México” como República soberana no existía en esa consigna inicial.
La campana no la tocó el cura Hidalgo.
La narrativa popular muestra a Hidalgo jalando con fuerza la cuerda de la campana en el atrio de Dolores. En realidad, el sacerdote envió al campanero o sacristán de la parroquia a dar el toque de rebato para convocar al pueblo a misa y a las armas.
El estandarte de la Virgen no estuvo presente en el Grito.
Hidalgo no inició la rebelión ondeando el estandarte guadalupano desde el balcón parroquial. Lo tomó horas más tarde al pasar por el santuario de Atotonilco, al darse cuenta del valor simbólico que la imagen de la Virgen de Guadalupe tenía para la población insurgente.
La Independencia no se logró en 1810.
El Grito de Dolores marca únicamente el inicio de una sangrienta guerra que duró 11 años. La Independencia de México se consumó formalmente hasta el 27 de septiembre de 1821 con la entrada del Ejército Trigarante a la Ciudad de México, encabezado por Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero.
Saludos

