Lo que hoy le está pasando a la clase política mexicana integrada por la llamada partidocracia, bien podría ser, el título de una película: cuando el narco nos alcance. Podríamos decir, que desde la famosa frase del expresidente Gustavo Díaz Ordaz: “México es el trampolín y Estados Unidos la alberca”. Ya desde entonces, el gobierno del vecino país acusaba a México de ser el culpable del problema de la gran mayoría de los consumidores de droga de ese país, considerado hasta el día de hoy, el mercado más grande del mundo.
Hubo un tiempo también, en que los incipientes cárteles de la droga mexicana ni siquiera soñaban con infiltrar al Estado mexicano, todo empezó, con Rafael Caro Quintero y Félix Gallardo. Por esta razón, enfrenta hoy uno de los problemas más graves de su historia: haberse convertido en lo que llaman un narco Estado. ¿Cuál ha sido la ruta más fácil para corromper las instituciones del Estado? Sin lugar a dudas, las y los políticos que ejercen el poder, cuando son electos para un puesto de elección popular.
¿Y qué problema tiene la clase política mexicana? ¡Nadie puede tirar la primera piedra! Pues como ya lo dijo Juan Gabriel; Lo que se ve no se pregunta. Al día de hoy, ni el PRI, PAN o MC, tienen calidad moral para acusar a MORENA de ser un narco partido y por supuesto, que MORENA tampoco, puede tirar la piedra y esconder la mano. Todos los partidos tienen cola que les pisen y ninguno se salva o puede asegurar que no han recibido recursos de procedencia ilícita, en los tiempos de campaña.
Hoy, la única diferencia es que en este momento, MORENA es el partido de moda por el caso del gobernador con licencia Rubén Rocha Moya. Pero pudo ser cualquier otro gobernador, del PRI, PAN o el mismo MC. En este contexto, el gobierno de Estados Unidos no es un simple espectador. La gota que derramó el vaso, fueron los acontecimientos en el Estado de Chihuahua, donde por fin, se pudo comprobar que la CIA interviene en territorio mexicano y como ya sabemos, esa central de inteligencia es la que prepara los golpes de Estado en todo el mundo.
Desde el punto de vista diplomático, podemos decir que ningún gobierno de México, había enfrentado una crisis diplomática de esa naturaleza. El hubiera no existe, pero ¿Qué pasaría si los acontecimientos que afectan a la gobernadora panista de Chihuahua Maru Campos, no hubieran salido a la luz pública? Posiblemente no estaríamos viviendo la crisis diplomática que se vive hoy, con el gobierno de Estados Unidos.
