Concluye Conferencia Internacional de SIDA con alertas sobre Europa del Este

Eldiario.es

Imane Rachidi

Ámsterdam, 27 jul (EFE).- La Conferencia Internacional del SIDA concluyó hoy su vigesimosegunda edición con denuncias sobre la criminalización del SIDA y la prostitución, y alarmada por el ascenso de infecciones de VIH en Europa del Este y Asia Central.

“Hay más de 15 millones de personas que todavía viven con el VIH. El 25 % de ellos no conoce su estado. Necesitamos investigar más, intentar más y desplegar más estrategias de prevención. Y sobre todo, ampliar lo que sabemos que está funcionando”, dijo hoy el expresidente de EEUU, Bill Clinton.

En 2017, la infección causó la muerte de 940.000 personas y, de las aproximadamente 36,9 millones de personas que viven con el virus, se calcula que 15,2 millones no tuvieron acceso a un tratamiento adecuado.

Según añadió Clinton, es “casi seguro que hay una vacuna contra el VIH pero aún no la hemos descubierto” y “es muy fácil darse por vencido cuando no hay una victoria”, aunque alertó de que eso sería “una calamidad”.

La criminalización de las personas portadoras del VIH, así como de las trabajadoras sexuales ha sido uno de los temas centrales hasta el último minuto de la Conferencia, incluida la irrupción de unas 50 prostitutas en medio del discurso de Clinton, al que pidieron que hiciera “todo lo que tiene en sus manos” contra las políticas del presidente estadounidense Donald Trump que estigmatizan su trabajo.

A gritos de “Sesta es muerte”, acrónimo de “Stop Enabling Sex traffickers Act” (Detened la ley de Trata de Personas), le pidieron poner fin a la ley que les impide usar internet para contactar a los clientes, empujándolas a la calle donde se sienten inseguras y donde los usuarios les piden relaciones desprotegidas aprovechando la situación, según denunciaron ellas.

Por otro lado, un informe elaborado por científicos e investigadores denunció hoy el “impacto devastador” de la decisión de Trump de dejar de financiar a las organizaciones que brindan ayuda para facilitar los abortos y el uso de condones en los países que dependen de la ayuda internacional.

Por otro lado, activistas internacionales criticaron la falta de voluntad política en Europa del Este y Asia Central (EEAC), donde portadores del VIH denunciaron redadas contra grupos afectados por el SIDA, como los usuarios de drogas, trabajadoras sexuales y hombres homosexuales.

El lema “¡Persigue al virus, no a la gente!” ha predominado durante los cincos días de conferencia para pedir una “acción conjunta inmediata” en respuesta a la epidemia del VIH en esas regiones, las únicas del mundo donde los nuevos casos de mortalidad por el SIDA continúan aumentando de forma constante.

Según cifras de ONUSIDA, el número de nuevos casos de VIH en los países de esa zona aumenta en un 57 % cada año desde 2010, mientras que la tasa de mortalidad del SIDA asciende en un 38 %.

Junto a estas cifras alarmantes, cientos de activistas denunciaron que el acceso a los tratamientos contra el VIH es de los más bajos en comparación con otras regiones, siendo de solo el 28%.

El problema del acceso a la ayuda médica y social es “un serio desafío para las poblaciones vulnerables y discriminadas”, añade la campaña “Persigue al virus”, promovida por la Red pro Derechos de las Trabajadoras Sexuales (SWAN) y la Coalición de Eurasia para la Salud de Hombre (ECOM), entre otras.

“Solo el estigma cero, la cero discriminación, la voluntad política, y los pasos activos de las comunidades y los socios internacionales pueden ayudarnos a lograr un mejor acceso a la atención, tratamiento y servicios del VIH”, advirtió el activista Wojciech Jerzy, de la Unión de Pueblos con VIH de Europa del Este y Asia Central (ECUO).

La Conferencia tampoco se ha olvidado de la África subsahariana, donde tradicionalmente se ha centrado la lucha contra el SIDA y, en un informe publicado por la UNICEF, se denunció que el 60% de las personas que viven con el VIH en esa zona del continente son mujeres y adolescentes.

“Sin una prevención efectiva del VIH probablemente transmitan el virus a sus bebés, continuando el ciclo de infección hasta la siguiente generación. El año pasado, 130.000 niños, niñas y adolescentes menores de 19 años murieron a causa del SIDA, y 430.000 contrajeron la infección”, añade el informe.

Cada tres minutos, una persona de entre 16 y 19 años contrae este virus en algún lugar del mundo, una situación a la que es difícil poner fin si, según ONUSIDA, ocho de los 14 países donantes al Fondo Mundial de lucha contra el SIDA redujeron sus aportaciones el año pasado. EFE