Condenado en Chile por desaparición uruguayos saldrá de prisión los domingos

Santiago de Chile, 12 oct (EFE).- Un coronel del Ejército condenado en Chile por el secuestro calificado (desaparición) de tres uruguayos en 1973 recibió hoy el beneficio de salida dominical de parte de la Corte Suprema, que en un fallo dividido acogió un recurso de amparo (hábeas corpus) presentado por su defensa.

Según informaron fuentes judiciales, el beneficiado es el coronel Lander Uriarte Burotto, quien desde mayo de 2015 cumplía una pena de seis años de prisión por la desaparición, en septiembre de 1973, de los uruguayos Ariel Arcos Latorre, Juan Povaschunk Galeazzo y Enrique Pargadoy Saquiers.

El fallo de la Sala Penal del máximo tribunal chileno revocó, por tres votos a dos, un dictamen anterior de la Corte de Apelaciones de Santiago, que rechazó el beneficio a Uriarte Burotto, entre otras razones por no reconocer la gravedad del delito cometido ni tener conciencia del mal causado.

Hace unos meses, tres magistrados de la misma Sala de la Corte Suprema, Hugo Dolmestch, Carlos Künsemüller y Manuel Valderrama, fueran acusados constitucionalmente en el Parlamento tras otorgar la libertad condicional a seis encarcelados por crímenes de lesa humanidad, pero la acción no prosperó en la Cámara de Diputados.

Los tres uruguayos fueron detenidos días después del golpe militar que Augusto Pinochet encabezó el 11 de septiembre de 1973 en una mina abandonada en la Cordillera de Los Andes, a unos 50 kilómetros de Santiago, cuando aparentemente intentaban cruzar a pie hacia territorio argentino.

Los tres habían llegado a Chile tres meses antes, tras escapar de Uruguay a raíz del golpe ocurrido el 27 de mayo de 1973 en ese país, y tras su detención fueron llevados al regimiento de la localidad de Puente Alto, donde fueron torturados durante algunos días, según testimoniaron otros prisioneros.

Una noche, los tres uruguayos fueron subidos a un vehículo militar que supuestamente los llevaría al Estadio Nacional, de Santiago, utilizado en ese entonces como campo de concentración para varios millares de presos políticos. En el trayecto, su rastro se perdió para siempre.

En el caso fueron también procesados el general Francisco Martínez Benavides y el suboficial René Cruces Tapia.

Durante la dictadura de Pinochet (1973-1990), según datos oficiales, unos 3.200 opositores fueron muertos por agentes del Estado, de los que 1.192 figuran aún como detenidos desaparecidos. EFE