Contaminantes derivados de incendios en urbe no tienen buen manejo en México

Agencia EFE

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Juan Carlos Machorro

México, 23 dic (EFE).- Los contaminantes derivados de los incendios que suceden en áreas urbanas y complejos industriales no reciben el tratamiento adecuado por parte de las autoridades mexicanas encargadas de esta problemática.

El vicepresidente del Consejo Nacional Contra Incendios, Juan José Camacho, dijo a Efe que los residuos peligrosos derivados de incendios urbanos deben atenderse con mayor celeridad por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), al tiempo que denunció que sus normativas de tratamiento especial a elementos contaminantes no son cumplidas en muchas ocasiones.

Según el experto, de 2016 a mediados de 2018 en México se registraron más de 24.000 incendios, 40 % de ellos acaecidos en industrias.

En un incendio urbano los principales gases generados son el dióxido de carbono (CO2), el cianuro de hidrógeno (HNC) -un asfixiante químico absorbido por las vías respiratorias o la piel- y el cloruro de hidrógeno (HCl), que se produce por la presencia de plásticos y puede llegar a causar inflamación en las vías respiratorias superiores.

El también responsable del comité de regulación de la Asociación Mexicano de Rociadores Automáticos contra Incendios (AMRACI) indicó que los humos tóxicos que desprenden este tipo de incendios muchas veces logran penetrar en el sistema de aguas de las ciudades.

Asimismo, matizó que los contaminantes y emisiones de los incendios urbanos son muy variables, dependiendo estos del tipo de industria, empresa u hogar que se quema.

Otro de los daños que sufre la población debido a esta problemática proviene del descuido de atención que existe sobre los contaminantes derivados de la quema de neumáticos que se lleva a cabo en vertederos.

Este descuido también sucede con determinadas industrias que manejan químicos que expulsan sustancias tóxicas y cancerígenas.

En dichos contaminantes existen partículas tóxicas de entre 2,5 y 10 micrones que pueden alojarse dentro de los pulmones, aumentando el riesgo de patologías cardiacas, respiratorias e incluso cáncer de pulmón.

Estas situaciones, según el experto, no han recibido la atención gubernamental adecuada para remediar el problema.

Camacho lamentó que a estos problemas se sumen la falta de educación en torno a la prevención de incendios urbanos en los municipios, asegurando que esta se aborda de manera superficial.

Para el experto, el hecho de tener extintores portátiles en las industrias no es suficiente, pues son necesarios reglamentos específicos para que las industrias manejen sus residuos peligrosos y que, en caso de incendio, no acaben afectando a la población.

Por último, añadió que en México el Sistema de Protección Civil y Prevención de Incendios -primer eslabón de control de presencia de contaminantes generados por el fuego- presenta atrasos de 30 a 40 años con respeto a Estados Unidos y algunos países europeos.

De acuerdo a información de la Subproduraduría de Inspección Industrial de la Profepa a la que tuvo acceso Efe, este organismo federal interviene en el manejo de residuos y contaminantes derivados de incendios industriales, pero no actúa en casos de siniestros domésticos y comerciales.

Para este organismo del Gobierno mexicano, el primer paso en la atención de un incendio industrial es esperar a que los cuerpos de bomberos apaguen las llamas para posteriormente ordenar la entrada a los técnicos de Profepa.

Estos determinan qué elementos afectados son residuos peligrosos y si requieren ser retirados y confinados de forma especial.

Hasta no terminarse esta labor no se permite a la empresa afectada volver a la actividad.

No obstante, este procedimiento solo es aplicado a empresas del fuero federal y dicha normatividad y control de contaminantes no es regulada en empresas no consideradas de su competencia, quedando exentas de inspección miles de empresas medianas y pequeñas del sector automotriz, aceitero, químico, así como de aerosoles, agroquímicos o pinturas, entre otros rubros. EFE