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Coronavirus retrae a la industria china y preserva a cineastas en Berlinale

Berlín, 22 feb (EFE).- La extensión del coronavirus y las restricciones a los viajeros procedentes de China se han dejado sentir en la Berlinale, especialmente entre los representantes de la industria del cine, aunque hasta ahora los cineastas invitados están preservados.

“Hemos tenido 118 cancelaciones de empresas y profesionales acreditados de China”, explicó a Efe la jefa de comunicación del festival, Frauke Greiner, quien indicó que dichas anulaciones deben atribuirse “principalmente a las limitaciones de movimientos” impuestas, más que a “decisiones personales”.

Se trata de un cómputo “reducido”, para el total de 21.000 profesionales acreditados al festival o al European Film Market (EFM) que discurre en paralelo. Son personas relacionadas con la industria, apuntó Greiner, quien destacó que no ha habido cancelaciones de cineastas o artistas de los países afectados.

Para esta Berlinale, la primera bajo la dirección colegiada del italiano Carlo Chatrian y la holandesa Mariette Rissenbeek, había de por sí menor presencia de cine asiático que en ediciones anteriores, recordó la fuente.

Este sábado el festival recibió al primero de ellos, el director Jian Zhang-ke, para presentar “Swimming out till the sea turns blue”, exhibido fuera de concurso en la sección Berlinale Special.

En lo que respecta a la competición, el cine asiático estará representado por “Domangchin yeoja” (“The woman who ran”), del surcoreano Hong Sangsoo; “Rizi”, del taiwanés Tsai Ming-Liang, e “Irradiés”, del camboyano Rithy Panh.

Las cancelaciones entre los profesionales del sector son reducidas, lo que no quiere decir que no sean “relevantes”, según fuentes del EFM.

China, que iba a presentarse por primera vez con un pabellón propio, anuló por completo esa presencia.

Desde la Berlinale se lamenta esa cancelación, ya que implicaba la incorporación de la gran industria del cine chino en el que es, tras Cannes, el segundo mercado europeo del sector. Pero se trata de evitar el pánico y se recuerda que el festival está “preparado” para afrontar la situación.

Previa a la apertura del festival, cada uno de los acreditados recibió un comunicado explicativo, con las medidas preventivas adoptadas ante el coronavirus, así como la información recabada por las autoridades sanitarias competentes en la materia en Alemania, el Instituto Robert Koch.

Se ha equipado los servicios de las salas de cine, centro de prensa y demás edificios implicados en la organización con expendedores de desinfectantes de manos, semejantes a los existentes en los hospitales.

“Está en el aire el tema. Es chiste común preguntar si estás contagiado cuando dices que representas a un evento chino. Pero no hay sensación de pánico, apenas ves unas pocas personas por la Berlinale con las mascarillas de protección”, comentó a Efe Diego Lerer, crítico argentino habitual en la Berlinale, presente en la capital alemana como programador del Pingyao Film Festival.

El certamen al que representa tendrá lugar en octubre. “Esperemos que para entonces todo esto haya pasado”, prosiguió este profesional.

La industria del cine no es la única afectada por la extensión del coronavirus, sino que hay síntomas de contagio en otro sector sensible, el turístico.

La ITB de Berlín, la mayor feria de turismo del mundo, también va a notar sus efectos cuando abra sus puertas a principios de marzo.

Los pabellones chinos no serán gestionados por personal del país asiático, sino por empleados que trabajan en Europa.

De acuerdo con el diario “Tagesspiegel”, se espera que se reduzca la superficie ocupada por los exhibidores chinos, aunque oficialmente tan sólo han cancelado dos su participación en la cita. EFE