Corte salvadoreña admite confesiones de Saca y excolaboradores en juicio

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San Salvador, 10 ago (EFE).- El Tribunal Segundo de Sentencia de la capital de El Salvador admitió hoy las confesiones del expresidente Elías Antonio Saca y cinco de sus excolaboradores como prueba en un “juicio abreviado” por el desvío y lavado de más de 300 millones del presupuesto estatal.

El presidente del referido tribunal, Jose Luis Gianmattei, señaló que las declaraciones rendidas entre jueves y viernes “cumplen con los requisitos de una confesión judicial”, por lo que se continuará con el procedimiento “abreviado”.

En un movimiento legal inesperado, Saca y cinco de sus excolaboradores aceptaron confesar la forma en la que extrajeron y lavaron más de 300 millones de dólares del presupuesto estatal a cambio de penas mínimas, mientras que solo un exempleado de la Presidencia decidió enfrentar un “juicio común”.

Los jueces advirtieron en días anteriores que si las confesiones no reunían los requisitos establecidos por la legislación, no reconocerían el acuerdo con la Fiscalía y los imputados enfrentarían el proceso “normal”.

El martes pasado, los fiscales del caso pidieron a los juzgadores admitir una serie de “declaraciones extrajudiciales”, pero los jueces se negaron porque las mismas debían ser dichas ante ellos para ser admitidas en el “juicio abreviado”.

El acuerdo estipula que Saca y el exsecretario privado Elmer Charlaix purgarán 10 años de prisión, y el exgerente financiero de la Presidencia Francisco Rodríguez Arteaga recibirá cinco años de cárcel por los delitos de peculado y lavado de dinero.

Por su parte, el exjefe de la Tesorería del Gobierno salvadoreño Jorge Alberto Herrera aceptó recibir tres años de cárcel por peculado, mientras que los exsecretarios de Comunicaciones y Juventud, Julio Rank y César Funes acordaron la pena de cinco años por el mismo delito.

Solo el exempleado del Gobierno Pablo Gómez decidió no acogerse a este beneficio judicial, por lo que podría recibir hasta 30 años de prisión.

El expresidente salvadoreño relató el jueves que para respaldar el desvío de los fondos emitió un reglamento que le daba la facultad de catalogar como secreto de Estado la información relacionada con los movimientos de dinero.

“Dicha normativa me permitía asegurar la aparente legalidad en el manejo de los fondos públicos, aprovechar su uso y apropiármelos en beneficio personal y de otras personas”, sostuvo el ex jefe de Estado.

Saca es el primer expresidente de la democracia salvadoreña en enfrentar un juicio por delitos de corrupción, dado que su predecesor en el Ejecutivo, Francisco Flores, fue enviado a esta etapa en 2015, pero falleció antes de que se instalara. EFE