Costa Rica rechaza de forma categórica perspectiva negativa de Moody’s

San José, 6 dic (EFE).- El Ministerio de Hacienda de Costa Rica rechazó hoy de manera categórica la valoración de la calificadora Moody’s, que rebajó la calificación de la deuda del país y cambió su perspectiva a negativa, y la consideró “inconsistente” tras los logros obtenidos sobre tema fiscal.

“No vemos los obstáculos y riesgo que indica la firma, porque la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas”, una profunda reforma fiscal aprobada esta semana, “otorga las herramientas al Ejecutivo para ir reduciendo el déficit con la ejecución de la regla fiscal y los cambios en remuneraciones”, destacó en un comunicado la ministra de Hacienda, Rocío Chacón.

La ministra añadió que “hablar de riesgos de implementación sin hacer un análisis profundo de lo que contiene la reforma puede resultar apresurado”, y destacó el nivel de confianza mostrado por los inversionistas, las proyecciones fiscales a partir de la aprobación de la ley y la capacidad de crecimiento del país.

Moody’s informó el miércoles que rebajó la calificación de la deuda de Costa Rica como emisor de largo plazo y le asignó una perspectiva negativa.

La agencia indicó que las calificaciones de bonos sénior no garantizados pasaron de Ba2 a B1 y cambiaron su calificación a una perspectiva negativa. La revisión para la rebaja fue iniciada el pasado 18 de octubre.

“Moody’s estima que los esfuerzos continuos de consolidación fiscal de Costa Rica serán insuficientes para reducir de forma rápida su alto nivel de déficit fiscal y como resultado las métricas de la deuda continuarán aumentando en las próximos años”, explicó la calificadora en un informe.

Sin embargo, la ministra Aguilar afirmó que “la única manera” de explicar el comunicado de Moddy’s es que se haya emitido antes de la aprobación en segundo debate y publicación de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas.

El plan tributario fue aprobado por el Congreso costarricense el pasado lunes en segundo y definitivo debate con 34 votos a favor y 17 en contra, con 51 diputados presentes de los 57 que integran el Poder Legislativo.

La iniciativa busca paliar el déficit proyectado para 2018 en 7,1 por ciento del PIB, y frenar el crecimiento de la deuda, que cerrará este año en el 53 por ciento del PIB.

Según el Ministerio de Hacienda, la evolución reciente de los mercados financieros demuestra la confianza que se generó después de aprobada la reforma fiscal, situación que ha hecho que los títulos valores del Gobierno de Costa Rica experimenten reducciones en los tasas de interés de hasta 130 puntos base.

“Esperamos que las demás agencias que van a hacer este proceso de calificación consideren la información y los hechos que ya constan y las acciones favorables de este último mes, que ratifican el compromiso del Ejecutivo de continuar adelante con las medidas que hemos tomado y con los proyectos que siguen tras la aprobación de la reforma fiscal”, enfatizó Aguilar.

Según la calificadora, la reducción del déficit fiscal llevará tiempo y el impacto total de la reforma fiscal tendrá que esperar hasta 2022.

Moody’s pronostica que el déficit fiscal se mantendrá alto, en cerca del 7 por ciento del producto interno bruto (PIB) en 2018 y aumentará en alrededor del 7,5 por ciento en 2019, en contraste con las estimaciones oficiales que proyectan una disminución del déficit para el próximo año.

Además, prevé que el coeficiente de deuda aumentará a casi el 59 por ciento en 2019 y alcanzará un máximo alrededor de 65 por ciento en 2022.

Según cálculos del Banco Central, la reforma generará ingresos nuevos por 1,2 por ciento del PIB, y si se le suman las medidas de recortes y contención del gasto que incluye, el impacto sería cercano al 3,7 por ciento del PIB en el año 2022.

El proyecto también convierte el impuesto de ventas del 13 por ciento en uno de valor agregado (IVA) de la misma tasa, pero gravará los servicios, y de manera diferenciada algunos productos como los de la canasta básica con el 1 por ciento, los medicamentos con 2 por ciento y los servicios privados de salud con el 4 por ciento. EFE