DAGUERROTIPOS

Comercial de 1898.- AVISO. Las personas que deseen limpiar sus letrinas con la Bomba, pueden dejar sus órdenes en la 2ª. calle De la Pila No. 52. El Amor. Juan de D. Prado.

Del Coliseo al Teatro Victoria.- En la Gaceta de México de 19 de marzo de 1800 puede leerse que en celebridad de los años del Católico Monarca, que Dios guarde, se estrenó el Coliseo en Durango, con la representación de la primera parte de Andrómaca, a la que asistió el Ilustre Ayuntamiento, empleados de la Real Hacienda y todos los sujetos distinguidos. Que la construcción costó 22,000 pesos, mismos que fueron pagados por el Regidor y Alférez Real y Alcalde Ordinario don Juan Joseph de Zambrano; que se construyó con sólida sillería para ponerla al cubierto de algún incendio y que se dispuso con bella simetría y proporciones, conteniendo 26 palcos muy cómodos y unos arcos por los costados. Según se dijo este Coliseo fue el segundo que se construyó en Nueva España. El teatro que fue conocido por El Coliseo o Teatro de Zambrano, duraría en pie hasta el mes de septiembre de 1909, pues en esa fecha fue demolido por don Jesús J. Ávila, para construir en su lugar el airoso, esbelto y elegante Teatro Victoria, inaugurado el sábado 30 de julio de 1910, por la Compañía dramática de Virginia Fábregas, que según se dijo reunía las condiciones de comodidad, refinamiento y buen gusto que reclamaba la época y era un teatro decente que hablaba muy alto a favor de la cultura.

 

Encopetadas.- Así llamó el pueblo de manera despreciativa a las mujeres de la alta sociedad, por su desmedida afición a concurrir a los peinadores, de donde salían con peinados altos y llamativos.

 

El profesor Fernando Barretero.- Fundó en Durango la primera escuela de karate, estudiando esa disciplina por correspondencia. Su espíritu de superación lo llevó después de doce años a presentar examen el 25 de febrero de 1973 en el Club Okinawa de Ciudad Satélite, Estado de México, ante cinco sinodales, encabezados por el profesor Antonio Márquez, Cinta Negra Quinto Dan, con duración de dos horas, para profesor de Cinta Negra, quedando este grado debidamente registrado en el Colegio de Cintas Negras, siendo la primera vez que un profesor durangueño obtenía tan alto grado y que se encontraba autorizado para graduar cintas negras. Su tesis fue sobre la aplicación práctica del karate con los ejercicios isotómicos e isométricos, así como en la ejecución de una kata, en la que se golpeó varias partes del cuerpo sin demostrar dolor ni perder la figura, con lo que el profesor Barretero probó su poder de concentración.

Rifle salón.- Por años, aquí en Durango, al rifle calibre 22 se le conoció como rifle salón. Bien a bien, ignoro la causa de esta denominación, pero supongo que obedeció a que por su pequeño calibre y baja detonación, era posible practicar el blanco en algún salón de aquellas casas grandes.