DAGUERROTIPOS

Cuando se acabaron los relojes descompuestos en Durango.- Eso fue en mayo de 1904, cuando Antonio Villalba, cuya relojería se encontraba por la calle 3ª. de Constitución, número 35, contigua al Hotel Richelieu, anunciaba en el periódico La Reforma del 10 de mayo de 1904, que ya no habría relojes descompuestos en Durango, porque se podían dejar bien arreglados en su relojería.

 Comercial de 1876.- AVISO. SE VENDE un cilindro grande propio para una capilla de hacienda: tiene corneta, campanillas y tambor, y toca cuarenta piezas. Para más informes dirigirse a la tienda de “La Novedad”.

 El carro extraviado.- El jueves 26 de marzo de 1953 se ofreció en la prensa local una gratificación de tres mil pesos a la persona que entregara sin averiguación de ninguna especie el carro extraviado Ford Sedán, cuatro puertas, color azul negro del capacete, plomo de la carrocería y número de motor B2MEX-102619, que se había extraviado el día 17 de  las calles de Patoni y 5 de Febrero, agradeciendo cualquier informe del carro extraviado al teléfono 20-42, o bien en Industrial Eléctrica S.R.L. con domicilio en 5 de Febrero 200 Pte.

Las tardeadas del “Club Olímpico Carlos Gorila Ramos”.- Por el año de 1953, se celebraban los domingos simpáticas tardeadas en el “Club Olímpico Carlos Gorila Ramos”, sin dejar de lado las tradicionales luchas. Las tardeadas eran amenizadas por el conjunto tropical “Copacabana”. Las primeras veinticinco mesas que se vendieran participaban en una rifa con premio en efectivo, pero lo más interesante era que sus precios estaban al alcance de todos los bolsillos, pues la admisión para caballeros era de dos pesos y el apartado de mesa también de dos pesos.

 El equipo de relevos durangueño de 4×100, campeón nacional.- Este equipo estuvo formado por Maclovio Nevárez, Carlos Goeglin, Raymundo Corral y Héctor Arce, coronándose campeón nacional en esta difícil prueba, hace algunos ayeres.