domingo, septiembre 20, 2020
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DAGUERROTIPOS

Los gomosos.- El periódico local “El Demócrata” del 24 de mayo de 1914, en nota de primera plana, hacía saber al Inspector de Policía, a solicitud de profesores y padres de familia, que eran ya verdaderamente insufribles las molestias que tenían que sufrir las niñas del Instituto y de la Escuela Superior, en virtud de hallarse plagadas las calles adyacentes de chamacos del Instituto Juárez a la hora de entrada y salida de clases, por lo que se pedía fueran enviados policías para que aplacaran los instintos amorosos de los gomosos.

El cilindro de Adolfo Staller.- Contaba el historiador don Victoriano Alonso que era común en los primeros años del siglo próximo pasado ver caminar al zuavo Adolfo Steller, por las calles de Durango, cargando su cilindro para tocar las piezas favoritas de aquellos años como “Te volví a ver”, “Después del Baile”, “Montecristo”, y las polkas-marchas “Los Lagartijos” y “Los Parranderos”.

Cuando Luis Perez Mesa cantó en Durango.- Fue el viernes 2 de octubre de 1953, cuando “El Trovador del Campo” Luis Pérez Mesa, se presentó en el baile del “Club Olímpico”, con precios muy populares, pues las damas pagaron dos pesos, los caballeros cuatro y el apartado de mesa costó cuatro pesos.

La claridosa Fanny Anitúa.- El 16 de enero de 1913 nuestra paisana Fanny Anitúa hizo fuertes declaraciones al periódico de México “La Tribuna”, en el sentido de que en México no había profesores de canto que pudieran cultivar con gran éxito los talentos que se ponían bajo su dirección y que en los diarios de la prensa no había cronistas capaces de juzgar facultativamente a los cantantes, lo que motivó que se le lanzaran ataques descorteses, viles y bajos y acusaciones de que le faltaba gratitud y patriotismo, mismos que contestó sin amilanarse  diciendo que señalar los males del Conservatorio no era falta de gratitud y patriotismo, sino que antes bien la verdadera falta de gratitud y patriotismo era no señalarlos, conociéndolos. Por lo visto, nuestra paisana, además de tener dotes excepcionales para el canto, era claridosa a más no poder.

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