DAGUERROTIPOS

Los cardencheros de Sapioriz.- En Sapioriz, municipio de Lerdo, existe una tradición que se remonta a más de 200 años, y que consiste en cantar con voces muy agudas y sin apoyo de ningún instrumento musical, por lo que ese canto resulta impresionante y único en el mundo. Actualmente quedan como cuatro o cinco cardencheros, que se han presentado en la ciudad de México y en Europa causando reconocimiento y asombro, pero es el caso que esa tradición está a punto de desaparecer, pues los cardencheros tienen ya una edad avanzada y los jóvenes se niegan a recibir en sus gargantas la herencia portentosa del canto cardenche que identifica a Durango, y a través de Durango a México. Habrá que hacer algo y con urgencia.

El barrio de Tierra Blanca.- Los que somos de antigua data del barrio de Tierra Blanca, uno de los más antiguos de la ciudad de Durango, recordamos con nostalgia como el 4 de julio de cada año, desde muy temprano, las casas y las calles amanecían limpias y adornadas con papel de china, y como la barriada se postraba de hinojos ante Nuestra Señora del Refugio, patrona del barrio en el templo dedicado a su memoria. Al anochecer el barrio se poblaba de bailes para todos los gustos y todas las clases sociales, en los que reinaba la alegría, la música y las libaciones, así como una que otra gresca para no desmerecer la festividad.

La fuga del reo carpintero.- El 10 de julio de 1957, José Salazar Juárez, reo sentenciado a 20 años de prisión por homicidio calificado y con otro proceso pendiente en Zacatecas por homicidio, escapó de la justicia, valiéndose de sus conocimientos de carpintería, pues siendo trasladado a la casa del general Alberto Bello Santana, Comandante de la Décima Zona Militar, acompañado del celador Antonio García Rodríguez, para hacer un trabajo de carpintería, aprovechó que este tuvo que entrar al baño para emprender la huida, abandonando serrucho y martillo.

El Comité Estatal de Erradicación del Alacrán.- Por el año de 1957 existió en Durango un comité pomposamente llamado Comité Estatal de Erradicación del Alacrán, que dio algunos resultados, pero tan pobres, que mejor desapareció el comité que el alacrán.