DAGUERROTIPOS

El robo de los sombreros finos.- En los primeros días del mes de mayo de 1918, muy temprano los ladrones penetraron a la Sombrería Moderna de don Pánfilo G. Rodríguez y se llevaron todos los sombreros que pudieron, calculándose lo robado en más de cuatro mil pesos. No se supo quiénes serían los ladrones, pero indudablemente eran conocedores, pues se llevaron puros sombreros finos.

La manifestación de las beatas.- El día 18 de junio de 1914, a las 12 del día un grupo como de cincuenta beatas asaltó el Palacio Municipal a los gritos de ¡Viva la religión! ¡Vivan los curas! Exigiendo hablar con el Presidente Municipal Silvestre Dorador, porque según ellas se pretendía expulsar de Durango a los curas y cerrar los templos. Una vez que se les explicó que no era cierto ese rumor, sino que únicamente se había expulsado a los sacerdotes Joaquín Martínez y Luis Barraza, no por ser sacerdotes sino por escribir en el periódico “El Criterio” en contra de la revolución, las beatas creyeron haber triunfado y se retiraron para repicar las campanas de Catedral, para celebrar aquella victoria pírrica.

 

El primer accidente aéreo en Durango.- Con motivo de la visita a Durango de Venustiano Carranza, en mayo de 1914, el día 22, tuvo lugar el primer ensayo del aeroplano de guerra, un monoplano del sistema llamado “Beriot”, siendo el encargado de tripularlo Alberto Salinas Carranza, sobrino de don Venustiano. A las seis de la mañana en presencia del señor Carranza y de algunas personalidades de su gobierno, desde el terreno que se extendía junto a Casa de Alto, alzó su vuelo el monoplano tripulado por el joven piloto que había hecho sus estudios en Europa, elevándose a 2,200 metros de altura sobre el nivel del mar, es decir a 400 metros sobre la ciudad, la cual recorrió de sur a norte para luego pasar sobre el punto de partida y dirigirse a La Ferrería, de donde regresó para disponerse a aterrizar en el punto de inicio, siendo su aterrizaje accidentado por las malas condiciones del terreno, por lo que el monoplano al tocar tierra chocó violentamente y se volcó, haciendo temer por la vida del piloto, el que afortunadamente resultó ileso, lamentándose únicamente la ruptura de la hélice del aparato. Así terminó aquel atrevido vuelo.