Destacados autores de la región se plantean si existe Latinoamérica

destacados-autores-de-la-region-se-plantean-si-existe-latinoamericaGuadalajara (México), 27 nov (EFE).- Escritores reconocidos como Elena Poniatowska o Laura Restrepo se plantearon hoy la pregunta “¿existe América Latina?”, ofreciendo respuestas en las que pusieron de relieve, entre otros aspectos, que la identidad proviene de la diversidad de la región y del idioma común.


Ocho autores galardonados con el Premio Alfaguara, desde que lo ganara el nicaragüense Sergio Ramírez (1998) hasta el argentino Eduardo Sacheri (2016), se reunieron en la Feria Internacional del Libro (FIL) de la mexicana ciudad de Guadalajara para dar su punto de vista sobre si el concepto de Latinoamérica se usa de manera gratuita o si verdaderamente es una realidad.

“La homogeneidad siempre es la muerte (…) existimos porque somos diferentes”, afirmó Ramírez, para quien además, la identidad latinoamericana se apoya en la lengua común.

En algunos rincones los autores “tienen el país por cárcel porque su lengua solo se habla dentro de sus propias fronteras”, pero en el continente latinoamericano “es difícil ser mutilado”, porque incluso si a uno le expulsan de su nación, sus libros pueden seguir leyéndose en el mismo idioma en otros lugares, argumentó el nicaragüense.

La mexicana Elena Poniatowska se mostró “menos optimista” que su colega, y en su turno de palabra resaltó uno de los lastres de la región que aún permanece sin subsanar: sus altas tasas de analfabetismo.

“La inmensa deuda social y educativa de América Latina aún no se salda ni tiene para cuando”, opinó la autora de “La piel del cielo” (2001), quien señaló que los porcentajes más altos de analfabetismo los tienen Guatemala, Nicaragua y Honduras, donde entre el 6 y el 9 % de los jóvenes de entre 15 y 24 años no saben leer y escribir.

Otros de los autores no dejaron escapar la ocasión para hablar sobre el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, y del muro que pretende construir a lo largo de la frontera con México, según lo dicho durante su campaña.

El peruano Santiago Roncagliolo aseveró que “América Latina existe, y somos los que estamos al otro lado del muro” y “en contra” de él, mientras que el mexicano Xavier Velasco se acordó de la multitudinaria cantidad de latinos que viven en Estados Unidos, y bromeó diciendo que ese es “un país que más tarde o temprano nos vamos a quedar”.

Restrepo se preguntó “¿estamos hacia el final (…) o es el desastre que apenas empieza?”.

En la búsqueda de algo a lo que “aferrarse”, la colombiana dijo que ella cree en Comala -el lugar donde se desarrolla “Pedro Páramo” de Juan Rulfo-, “donde todo el poder y la vanidad se derrumba como un montón de piedras”, en la “Santa María” de (Juan Carlos) Onetti y en la Managua soñada por Sergio Ramírez.

Por otra parte, su compatriota Juan Gabriel Vásquez también enfocó su participación en la literatura, ya que este ámbito salvó a la región de la “desmemoria” promovida por el poder que tenía una tendencia a contar una “historia mentirosa, que nos engaña, distorsionada”.

“América Latina existe, pero tiene tantas tensiones y tentáculos que por lo general solo puede ser vista desde el extranjero, el exilio o el más completo asombro”, aportó el argentino Andrés Neuman.

En la que fue la intervención más aplaudida del evento, el padre de “El viajero del siglo” (2009) enumeró una lista de las contradictorias razones por las que existe y no existe Latinoamérica, concluyendo que, ante todo, “no puede existir como rancho malvendido” o “como cocina o baño de los huéspedes industriales”.

“Tengo una enorme tentación de permanecer en silencio”, bromeó Sacheri, que por ser el último premio Alfaguara -por “La noche de la usina”- se encargó de cerrar el turno de intervenciones.

Señaló que, en el caso de su país, siente que Argentina, que “siempre se ha deseado un enclave europeo”, advirtió que pertenecía a Latinoamérica con la derrota y el desengaño que desencadenó el conflicto de las Malvinas con Reino unido.

“Creo que nuestra identidad tiene que ver con una fuerte sensación de derrota sucesiva, de ciertos sueños y la persistencia de ciertos deseos”, consideró Sacheri. EFE