Diseñadora colombiana Manuela Álvarez hace homenaje a la sastrería indígena

Bogotá, 11 sep (EFE).- La diseñadora colombiana Manuela Álvarez presenta este jueves la nueva colección de su marca MAZ, Sastrería Embera, con la que busca unir la modernidad de sus piezas con la tradición de las comunidades indígenas del país, informó hoy la creativa.

“En Sastrería Embera generé un encuentro entre elementos representativos de la artesanía creada por las comunidades Embera y Wounaan con las siluetas propias de la marca generando una colección cargada de símbolos en donde la mujer y su empoderamiento son el foco”, dijo Álvarez.

Para la puesta en escena, que tendrá lugar el 13 de septiembre en Bogotá, la diseñadora usó piezas como el rombo Embera, el cual es un llamado al vientre y símbolo de la mujer, y lo complementó con flecos para dar la idea de movimiento.

Con lo anterior, explicó, “se generaron apliques en chaquetas y camisas mostrando el constante proceso de cambio y entendimiento en el que está la mujer de hoy”.

Asimismo, el uso del bordado en chaquiras, típico de la intervención de los canastos hechos por los indígenas, pretende integrar la técnica directamente en la prenda y brindar protección en partes clave del cuerpo como los bolsillos de pantalón, pechera y cuello.

Asimismo, Manuela Álvarez quiso hacer un homenaje a la olvidada cultura Wounaan Puur bordando su nombre en camisetas para hacer un llamado y que los reconozcan.

“Descubrir nuestras comunidades es descubrir nuestra raíz, el legado cultural y la esencia ancestral. Responsabilizarnos como las generaciones jóvenes y creativas que somos es una obligación para subsanar el daño y deterioro que estas culturas han sufrido por nuestra ignorancia y apatía”, señaló la diseñadora.

Y es que, comentó, “nuestra identidad como colombianos inminentemente indígenas yace en los conocimientos de estos y en nuestras manos está el compromiso para sostenerlos en el tiempo”.

Los Embera y los Wounaan Puur son comunidades indígenas que habitan en el departamento de Chocó, en el Pacífico colombiano. EFE