Dos sismos de magnitudes 4,2 y 4,4 sacuden El Salvador sin causar víctimas

San Salvador, 13 abr (ACAN-EFE).- Dos sismo de magnitudes 4,2 y 4,4 en la escala abierta de Richter sacudieron este sábado El Salvador sin que hasta el momento se hayan reportados víctimas o daños materiales, informó el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN).

El temblor más reciente, el de magnitud 4,2, se registró a las 17.47 hora local (23.47 GMT) frente a la costa del departamento de Sonsonate (este), con epicentro a 46 kilómetros al sur de la playa Los Cóbanos y tuvo una profundidad focal de 10,52 kilómetros en aguas del océano Pacífico salvadoreño.

El MARN explicó el sismo alcanzó una intensidad de tres en la escala modificada de Mercalli y que fue sentido de forma “débil” en parte de la zona centro de Sonsonate.

El segundo sismo de magnitud 4,4 se produjo a las 12.25 hora local (18.25 GMT) frente a la costa de la localidad de La Unión (oeste), a 62 kilómetros al sur de la playa Las Tunas.

Este movimiento telúrico tuvo una profundidad focal de 60,02 kilómetros e intensidad de dos en la escala modificada de Mercalli, y fue sentido en parte de La Unión, indicó la fuente.

Los últimos diez sismos computados por las autoridades del MARN oscilan entre las magnitudes de 3,1 y 4,8, sin que ninguno haya causado daños o víctimas.

La última vez que El Salvador, que reporta constante actividad sísmica en el Pacífico, fue asolado por un terremoto fue en el año 2001, cuando se produjeron dos eventos de magnitud 7,7 y 6,6.

El primero se registró en el océano Pacífico frente a la costa oriental del país y dejó 944 fallecidos el 13 de enero, mientras que el 13 se febrero se produjo otro, con epicentro en el central departamento de San Vicente.

Este último causó la muerte de 315 personas, dejó 82 edificios públicos dañados y 41.302 viviendas destruidas.

En El Salvador, la mayoría de los sismos que se producen habitualmente tienen su origen en aguas del océano Pacífico y a mucha mayor profundidad, lo que en ocasiones los hace imperceptibles para la población, mientras que los que se originan en tierra próximos a la superficie son más sentidos y dañinos. ACAN-EFE