E.E.UU. vota sin sobresaltos pese a la preocupación por posibles hostilidades

Miriam Barchilon

Arlington (EE.UU.), 8 nov (EFE).- Los ciudadanos estadounidenses votan hoy sin sobresaltos pese a la preocupación por posibles hostilidades entre seguidores del candidato presidencial republicano, Donald Trump, y su rival demócrata, Hillary Clinton.trump-y-clinton-llevan-sus-ataques-al-extremo-en-un-amargo-debate

En el colegio de primaria Thomas Jefferson de Falls Church, Virginia, más de la mitad de los electores registrados ya habían ejercido su derecho a voto pasado el medio día de forma tranquila y pacífica, según contó a Efe el jefe del funcionamiento electoral del colegio en el día de hoy, David Newhall.

“Nos avisaron (a los jefes de funcionamiento electoral del estado de Virginia) de que podrían haber problemas o discusiones en los centros electorales o en lugares cercanos, pero no hemos registrado ninguna incidencia que haya interrumpido el normal desarrollo de unas elecciones”, explicó Newhall.

Esa tranquilidad se reflejó exactamente a 12.192 metros del centro electoral de Nottingham Elementary School en Arlington, Virginia, donde, por ley, una delegación de demócratas y otra de republicanos podían encontrarse repartiendo propaganda electoral.

Virginia es uno de los estados clave en las elecciones presidenciales y, aunque solo cuenta con 13 votos electorales, ha visto cambiar su color político en las diferentes elecciones y alberga una diferencia importante entre la conservadora parte rural y la metropolitana cercana a Washington.

En este sentido se pronunció el encargado de repartir esa propaganda electoral republicana, Richard Smith, que confía en los mineros del carbón para darle la victoria a Trump en el estado, según dijo en declaraciones a Efe.

Smith, un hombre blanco de 81 años ataviado con la gorra roja en la que se puede leer “Make America Great Again” (Hacer América grande otra vez) y que Trump utilizó en muchas de sus apariciones públicas durante la campaña electoral, reconoció la dificultad de que su partido gane en el estado pero espera una gran movilización del interior del estado.

“Necesitamos que el sureste de Virginia se movilice y acuda a votar sin excepción. Confiamos en que los trabajadores de la mina del carbón, que no tienen trabajo y que han visto como la economía ha empeorado, le puedan dar la victoria a Trump”, añadió Smith.

Otra votante que se mostró muy convencida de la papeleta que elegiría es Kathhy Patterson, una mujer blanca de cincuenta años que hace ocho se quedó en el paro como secretaria y que, según aseguró a Efe, desde entonces tuvo que trabajar en dos lugares distintos a tiempo parcial para poder mantener a su familia.

Patterson expresó su voluntad de cambio con la clase política tradicional y halagó el “conocimiento en finanzas, inmigración, terrorismo y Estado Islámico” de Trump, mientras mostraba orgullosa un adhesivo casero con las palabras “Clinton Machine” (La máquina de Clinton) tachadas, en forma de rechazo a la candidata demócrata.

“No siempre he votado republicano, pero yo voto a la persona. Me da igual que sea mujer o negro. A mí el Gobierno de Obama no me ha cuidado, sino que se ha ocupado de cuestiones irrelevantes como su plan sanitario, en vez de dar trabajo a la gente”, agregó Patterson.

Sin embargo, la candidata demócrata parte con la ventaja de que su candidato a la Vicepresidencia de EE.UU., Tim Kaine, es senador de este estado, lo que le ha permitido abrir las puertas de este estado clave.

Cristia Sonevystsky, una jubilada de origen ucraniano que lleva votando al partido republicano desde 1965, decidió en esta ocasión optar por los demócratas en todos los puestos a elegir en estas elecciones.

“Trump es un ‘putinista’ y yo, como ucraniana, no quiero a un admirador de (el presidente ruso Vladimir Putin) en la Casa Blanca. Hoy he decido votar a Clinton y rezaré toda la noche porque ella se acabe llevando la victoria”, argumentó Sonevystsky a Efe.

Por su parte, Madeleine Johnson, una estudiante de logopedia de la Universidad de Delaware que ha votado por primera vez en estas elecciones, no dudó en apostar por Clinton porque, según dijo, “está más preparada para ser presidenta, tiene estudios y es respetuosa con sus adversarios”.

A Diana Johnes, una electora que acudió a media mañana a votar en el estado de Virginia, le entusiasmó la idea de tener a la primera mujer presidenta del país nada más acabar el mandato del primer presidente afroamericano durante 8 años en el país estadounidense. EFE