Durango, Dgo.— Las dificultades para colocar ganado en el mercado estadounidense han golpeado la actividad pecuaria de Durango, donde los productores que anteriormente destinaban sus animales a la exportación reportan una reducción cercana a 20 pesos por kilogramo en el valor del ganado en pie durante este año.
Rogelio Soto Ochoa, presidente de la Unión Ganadera Regional de Durango, explicó que las limitaciones para enviar ganado a Estados Unidos han modificado las condiciones de comercialización y generado una mayor presión sobre el mercado regional.
Uno de los efectos señalados por el dirigente es la llegada de animales procedentes de Sonora y Chihuahua, cuyos productores han buscado colocar parte de su ganado en Durango. Esta situación se ha hecho particularmente evidente en Tlahualilo, donde opera la empresa Sukarne.
Soto Ochoa explicó que anteriormente dicha empresa adquiría una mayor cantidad de ganado producido por productores duranguenses; sin embargo, las restricciones a las exportaciones modificaron el flujo comercial y permitieron que animales provenientes de otras entidades ocuparan parte de ese mercado.
Ante esta situación, los ganaderos de Durango han tenido que ampliar la búsqueda de compradores y trasladar sus animales hacia otros puntos del país, principalmente en Michoacán, el Bajío y la región centro.
El dirigente ganadero señaló además que este martes se reactivó el envío de ganado hacia Estados Unidos por Agua Prieta, Sonora, después de que ese punto permaneciera cerrado debido a un problema relacionado con la báscula.
El sector espera que próximamente pueda retomarse también la operación del cruce de Santa Teresa, Chihuahua, ya que una mayor disponibilidad de puntos de exportación ayudaría a descongestionar los mercados nacionales donde actualmente se concentra parte del ganado de Sonora y Chihuahua.
De concretarse nuevas reaperturas, los productores de esas entidades tendrían nuevamente la posibilidad de enviar animales al mercado estadounidense, reduciendo la cantidad de ganado que actualmente llega a plazas como Tlahualilo.
Esto, de acuerdo con Soto Ochoa, permitiría a los productores duranguenses recuperar parte de la participación que anteriormente tenían en esos mercados y mejorar las condiciones para vender su producción.
El presidente de la Unión Ganadera Regional de Durango aclaró que la disminución en el precio no es uniforme, ya que depende de factores como el peso y las características de cada animal. No obstante, estimó que para los productores que anteriormente exportaban a Estados Unidos, la pérdida ronda los 20 pesos por kilogramo.
“Solo podemos decir que el precio ha bajado este año 20 pesos por kilo para nosotros que exportábamos a Estados Unidos; a otros estados les ha bajado 10 pesos o 12”, señaló.
El sector ganadero duranguense mantiene la expectativa de que continúe la reapertura de los cruces fronterizos, pues recuperar el acceso al mercado estadounidense permitiría reactivar paulatinamente las exportaciones y generar mejores condiciones de comercialización para el ganado producido en Durango.
