EEUU seguirá oponiéndose a las resoluciones “anti-israelíes” en la Unesco

Washington, 13 oct (EFE).- Estados Unidos seguirá oponiéndose a las resoluciones “anti-israelíes” en la Unesco como hizo con el texto aprobado hoy que niega todo vínculo entre el Monte del Templo de Jerusalén y el judaísmo, limitándose a considerarlo un lugar de culto musulmán, en el cual se erige la mezquita de Al Aqsa.


“Estados Unidos se opone con firmeza a estas resoluciones. Estamos profundamente preocupados por ese tipo de resoluciones politizadas recurrentes que no contribuyen a avanzar en resultados constructivos sobre el terreno y que no pensamos que deberían adoptarse”, dijo hoy el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Mark Toner.

La resolución, celebrada por Palestina y rechazada por Israel, se adoptó hoy con 24 votos a favor, 26 abstenciones y 6 votos en contra, entre ellos el de EEUU, en el Consejo Ejecutivo de la Unesco, compuesto por 58 países.

Preguntado por la resolución en su rueda de prensa diaria, Toner afirmó que “las resoluciones anti-israelíes han sido un desafío recurrente en la Unesco en los últimos años” y recordó que, “obviamente”, Estados Unidos “se ha opuesto con firmeza a todas ellas en el Consejo Ejecutivo”.

“Este tipo de visión politizada recurrente del Consejo Ejecutivo de la Unesco subraya la necesidad de que Estados Unidos reafirme su liderazgo dentro de la Unesco”, agregó.

El portavoz admitió que esa influencia “se ha debilitado” desde 2011, cuando dejó de pagar sus cuotas en el organismo en respuesta a la admisión de Palestina como Estado miembro.

“Vamos a seguir trabajando con el Congreso para enmendar eso y buscar maneras en las que podamos pagar esas deudas para poder, de nuevo, ser un miembro de la Unesco en pleno funcionamiento”, indicó Toner.

La resolución aprobada hoy en la Unesco desaprueba de forma tajante la actitud de Israel con respecto al acceso al Monte del Templo y se refiere a él únicamente como la mezquita de Al Aqsa, calificándolo de lugar único del islam.

Considerado el tercer sitio más sagrado del islam tras La Meca y Medina, la mezquita fue erigida en el lugar que los judíos consideran como el recinto sobre el que se alzaron los dos templos bíblicos, el de Salomón (destruido por los babilonios en el siglo VI a.C) y el de Herodes, destruido por las legiones romanas en el año 70 d.C.

Israel, que controla el lugar desde la Guerra de los seis días de 1967, cuando ocupó la parte oriental de Jerusalén, permite la oración de los musulmanes en el lugar, pero en ocasiones restringe su acceso por motivos de seguridad.

Sin embargo, las autoridades israelíes no permiten el acceso de los judíos a la denominada Explanada de las Mezquitas, al objeto de evitar posibles altercados. EFE