El asesinato de acaudalados canadienses se convierte en una trágica opereta

 


Toronto (Canadá), 3 feb (EFE).- La investigación del asesinato de Barry y Honey Sherman, una de las parejas más ricas de Canadá, está cobrando tintes de opereta que incluyen graves errores policiales, rencillas familiares y demandas multimillonarias.

El caso que mantiene a la expectativa a Canadá se inició el 15 de enero cuando los cuerpos sin vida de Barry y Honey Sherman, uno de los matrimonios más acaudalados del país con una fortuna estimada en unos 4.800 millones de dólares canadienses (3.731 millones de dólares estadounidenses), fueron encontrados en su mansión de Toronto.

Barry Sherman, de 75 años de edad, era el fundador de Apotex, la empresa farmacéutica más importante del país y que se dedica a la producción de medicinas genéricas. Su esposa, Honey, de 70 años de edad, era conocida y apreciada por su labor filantrópica.

La Policía de Toronto inicialmente sugirió que las muertes eran un caso de asesinato-suicidio aunque la semana pasada reconoció que una tercera persona fue el autor de la muerte del matrimonio.

Pero lo que ha convertido el caso en una trágica opereta es la revelación en los últimos días de las luchas fraticidas en el seno de la familia, incluida la bomba lanzada por uno de los primos del multimillonario que le acusa de haberle pedido que matase a Honey hace 20 años.

Lo que está claro es que Barry Sherman era todo un personaje, un genio desde muy temprana edad, con una increíble predisposición a los litigios. Allá donde se escarba, hay acciones judiciales unas veces interpuestas por el propio Sherman y otras en las que es el objeto de demandas.

Los litigios no solo le acompañaron en vida sino también a Apotex, la compañía farmacéutica que fundó en 1974 con dos empleados y que en la actualidad produce más de 300 medicamentos genéricos.

Apotex ha estado implicada en alrededor de 150 demandas civiles en el Tribunal Superior de Justicia, en muchos casos lanzadas por gigantes farmacéuticos que consideraban que la empresa de Sherman infringió sus patentes, robándoles miles de millones de dólares en ingresos.

Pero quizás, el caso judicial más significativo para Sherman es el iniciado contra él por sus primos, los Winter.

En 2007, los cuatro hermanos Winter iniciaron una demanda contra él para reclamar una quinta parte de Apotex, valorada en centenares de millones de dólares, al considerar la empresa se había aprovechado de los derechos que los cuatro hermanos tenían sobre ciertos medicamentos.

Tras 10 años de litigios, el 15 de septiembre de 2017, el Tribunal Superior de Ontario rechazó la demanda de los Winter contra Sherman y ordenó a los primeros a pagar unos 8 millones de dólares (6,4 millones de dólares estadounidenses) al fundador de Apotex.

Para rematar el caso, el 6 de diciembre, nueve días antes de la muerte de los Sherman, los tribunales obligaron a los Winter a pagar 300.000 dólares (240.000 dólares estadounidenses) en costes legales.

Al salir a la luz el caso contra Sherman, Kerry Winter, el principal instigador de la demanda contra Barry, acudió a los medios de comunicación para dejar claro que él no tenía nada que ver con la muerte de su primo aunque reconoció que deseaba “hacerle daño”.

Winter añadió la guinda a la opereta en que se ha convertido la muerte de los Sherman: según el primo despechado, Barry le pidió hace 20 años que matase a su esposa, Honey, al menos dos ocasiones.

Ante estas alegaciones, la radiotelevisión pública canadiense, CBC, decidió someterle a una prueba de polígrafo, el llamado detector de mentiras.

La conclusión fue que Winter miente cuando dice que Barry Sherman le pidió matar a Honey.

Además, a la confusión de lo que realmente sucedió con el matrimonio ha contribuido en buena forma la Policía de Toronto.

Tras el hallazgo de sus cuerpos, declaró oficialmente que “las circunstancias de sus muertes parecen sospechosas” pero añadió que no estaban a la busca y captura de sospechosos.

Esta coletilla es utilizada habitualmente por la Policía canadiense en estos casos para indicar que el presunto autor de las muertes es una de las víctimas.

La conjetura de asesinato-suicidio se oficializó cuando fuentes policiales filtraron que, efectivamente, consideraba que uno de los Sherman mató al otro y posteriormente se suicidó.

Los hijos del matrimonio y los influyentes amigos de los Sherman reaccionaron indignados ante esta insinuación e iniciaron una campaña que incluyó la contratación de uno de los abogados criminales más reputados del país, quien inició una investigación paralela.

En pocos días, esta investigación determinó que el acaudalado matrimonio había sido asesinado por profesionales. Finalmente, el 26 de enero, la Policía reconoció que los Sherman habían sido asesinados, eliminando la hipótesis del asesinato-suicidio.

Pero, si los Sherman han sido asesinados, ¿quién está detrás de la muerte del matrimonio? EFE