El avión de Aeroméxico siniestrado apenas empezaba a tomar altura dice el gobernador Aispuro; uno de los pasajeros asegura que nunca se elevó la nave

Apenas empezaba a tomar altura el avión de Aeroméxico cuando una fuerte ráfaga de viento y la intensa tormenta que se abatía en la zona, lo estrellaron en tierra y se incendió con 101 personas a bordo, de las que no hay una víctima mortal.

RUEDA DE PRENSA del gobernador José Aispuro.

Sobre el particular informó en rueda de prensa el gobernador José Aispuro Torres, quien advirtió que a reserva de que la Comisión Dictaminadora de la Dirección General de Aeronáutica Civil precise qué pasó.

No obstante, el mandatario estatal hizo un reconocimiento público al capitán de la nave, que ahora está delicado en un hospital, puesto que su pericia le ayudó mantener la horizontal de la nave y quedar en posición normal para que los pasajeros pudieran descender por su propio esfuerzo.

Así, en posición normal, el piloto principal del avión maniobró para que se desplegaran los toboganes por los que pudieron descender los pasajeros.

Recordó que, como lo informamos en su momento, que el vuelo de las 15:00 horas, número 2431 a la Ciudad de México, empezó operaciones de despegue exactamente a las 15:30 horas.

La nave había hecho su recorrido normal para tomar altura, pero apenas empezaba a ascender cuando una fuerte ráfaga de viento y la intensa tormenta que azotaba la pista de aterrizaje lo regresó a tierra en forma por demás violenta.

En la caída, la nave pegó primero con su ala izquierda, en cuyo golpe desprendió sus dos motores.

Llegó esta misma  tarde en un vuelo especial el director general de Protección Civil , Ricardo de la Cruz, quien vino acompañado de personal de la institución a auxiliar en todo lo necesario para ayudar a las víctimas.

DIRECTOR nacional de Protección Civil, Ricardo de la Cruz.

Hay que decir que, en el momento, entrevistamos a uno de los pasajeros que por su propio pie, junto con su esposa, llegó hasta la autopista, que se halla a kilómetro y medio del punto del percance, y aseguró que el avión nunca alcanzó a elevarse.

No obstante, la nave no se incendió de inmediato, sino hasta minutos después, cuando la mayoría de los pasajeros había abadonado el aparato.

No obstante, muchos de los pasajeros resultaron lesionados. La mayoría con diversas heridas, y en el supuesto, una niña resultó con múltiples quemaduras en su cuerpo. Ella se hallaría en el hospital Materno Infantil recibiendo atención médica.

El gobernador Aispuro aseguró en su rueda de prensa de hace unos minutos dijo que en este momento no se tiene una información total concentrada respecto de los pasajeros y los lesionados.  La mayoría presentan diversos daños, pero no existe como tal un informe preciso sobre el particular en virtud de la disperción de los mismos a la hora de llevarlos al hospital.

Adelantó que en unos minutos más se tendrá esa información y habrá de compartirla con los distintos medios de comunicación para seguridad de las familias correspondientes, y en casos para tranquilidad de las mismas.

El mandatario precisó que unos minutos antes le había llamado el secretario de comunicaciones Gerardo Ruiz Esparza para externarle su solidaridad con los pasajeros, para lo que además se dispuso inmediata intervención del personal experto a fin de aclarar las causas del accidente y evitarlas en lo sucesivo, pero subrayó que la SCT está pendiente para que las víctimas sean atendidas como es debido.

Aseguró el gobernante que también Andrés Conesa, director de Aeroméxico, se comunicó con él por la vía telefónica para hacerle ver su preocupación por el lamentable accidente, pero sobre todo para reconocer a los tripulantes de la nave su pericia que fue determinante para que no muriera nadie.