El flujo de refugiados para, pero la ONU se prepara para recibir el doble


Shamlapur (Bangladesh), 15 sep (EFE).- El flujo de rohinyás que llegan a Bangladesh huyendo de Birmania (Myanmar) se ha estabilizado en torno a los 390.000, una pausa temporal por el mal tiempo en el mar que solo vaticina más refugiados en el futuro en un volumen que la ONU cree que puede llegar a ser el doble del actual.

“Tenemos que tener presente que el número (de refugiados) podría duplicarse en las próximas semanas”, dijo a Efe Robert Watkins, coordinador residente de la ONU en Dacca.

La situación en los campos de refugiados y fuera de ellos sigue siendo muy precaria cuando se cumplen tres semanas del inicio de la crisis en el oeste de Birmania con una operación militar que el Alto Comisionado de los Derechos Humanos de la ONU ha tildado de “limpieza étnica de manual”.

Watkins admitió que las agencias del organismo no están siendo capaces de llegar a todos los rohinyás, pero espera que en los próximos días refuercen tanto su personal como los recursos para dar una respuesta mucho más contundente a este drama humanitario.

“Soy consciente del problema, está siendo extremadamente difícil llegar a todo el mundo”, admitió.

Mientras tanto, el Ejército bangladesí se encargará a partir de ahora de llevar los suministros de ayuda internacional que lleguen a Bangladesh hasta los campos de refugiados rohinyás del sureste del país, donde ya se han contabilizado 391.000 miembros de esta minoría huidos de Birmania desde el 25 de agosto.

“Hemos recibido la orden del Gobierno de recoger la ayuda internacional y llevarla (al distrito de) Cox’s Bazar. Estamos trabajando en ello”, informó a Efe el portavoz del Ejército, Rashidul Hasan.

El Ejército deberá llegar a los 391.000 rohinyás que han sido contados hasta el momento, según informó hoy la ONU.

El portavoz regional para Asia y el Pacífico de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Chris Lom, declaró que “no hay ninguna señal de que este flujo de refugiados esté reduciéndose”, y explicó que aún se puede ver en el lado birmano humo de los pueblos rohinyás en el estado de Rakhine que han sido incendiados.

“Aún hay miles (de personas) esperando tomar barcos para llegar a Cox’s Bazar”, aseveró Lom, quien explicó que la mayoría de los refugiados llegan caminando hacia el norte por las carreteras hasta el área de 607 hectáreas demarcada por el Gobierno bangladesí entre los dos mayores asentamientos improvisados, Kutupalong y Balukhali.

La sangría de vidas tampoco se detiene.

El número de miembros de esta minoría musulmana considerada apátrida por Birmania que han muerto al tratar de llegar a territorio de Bangladesh huyendo de la ola de violencia que comenzó el 25 de agosto ya es de 102, informó la Policía bangladesí.

“Hasta ahora se han recuperado 102 cadáveres de rohinyás. La mayoría de ellos aparecieron (ahogados) en la orilla, pero algunos cuerpos también fueron recuperados en tierra”, dijo a Efe un oficial de la Policía de Cox’s Bazar, adonde están llegando masivamente los miembros de la comunidad rohinyá.

El jefe de la Guardia de Fronteras de Bangladesh en la zona de Teknaf, el teniente coronel Ariful Islam, explicó que el flujo de arribados se ha reducido en los últimos días pero debido a las malas condiciones del mar.

“Siguen llegando pero en menor número porque el mar está agitado. Tres botes han naufragado en los últimos tres días. Ayer uno se hundió (…), rescatamos a 21 personas y recuperamos dos cadáveres, entre ellos un niño”, afirmó Islam, que detalló que dos pasajeros del bote continúan desaparecidos.

Por su parte, la India reforzó su frontera con Birmania para impedir la entrada de rohinyás.

“Ocho compañías adiciones de los Rifles de Assam están siendo reubicadas en la frontera entre la India y Myanmar para fortalecer más la seguridad a lo largo de la divisoria”, dijo a periodistas en Aizawl (noreste) el inspector general de ese cuerpo, el general Upendra Dwivedi. EFE