miércoles, septiembre 22, 2021
Inicio > Noticias > Internacional > El impacto de la COVID-19 impulsa el debate sobre la solidaridad en África

El impacto de la COVID-19 impulsa el debate sobre la solidaridad en África

Madrid, 9 sep (EFE). – El impacto del cororonavirus en África ha impulsado el debate en torno a la idea de solidaridad, no solo entendida como cooperación al desarrollo, sino, más allá, en un continente en el que la repercusión de la pandemia es considerable en numerosos ámbitos, en particular el económico, pero también en el dinamismo social.

Esa es una de las conclusiones del informe “África 2020: Transformaciones, movilización y continuidad”, presentado este miércoles por la Fundación Alternativas sobre la situación que atraviesa este año tanto el continente africano como su comunidad.

El documento, el segundo que realiza la Fundación, analiza, entre otros asuntos, la repercusión sobre África de la COVID-19, que ha incrementado los debates sobre el concepto de solidaridad desarrollado entre regiones, entre el norte y el sur, y desde la Unión Europea, que debería ser “más horizontal” y menos basado en lo cuantitativo.

La reconfiguración de las relaciones intercontinentales entre África y la UE, la importancia de la movilización social que ha tenido este año la comunidad africana y la división de conflictividad entre los diferentes países que forman el continente, son los tres ejes fundamentales del documento, según explicaron hoy en una rueda de prensa varios de sus autores, entre ellos, el historiador y activista panafricanista español Antumi Toasijé.

El informe considera un “fracaso” el Acuerdo de Cotonú,  el marco general para las relaciones de la UE con los países de África, el Caribe y el Pacífico (ACP), que expira en diciembre, y subraya que en los últimos veinte años la influencia europea en el continente africano ha ido descendiendo en favor de otras potencias, como China o la India.

El continente africano ya no se enfoca tanto en la liberalización económica con ayuda externa, según el documento, sino que apuesta por una transformación económica, como esta propuesto en la Agenda Africana 2036.

NUEVAS REIVINDICACIONES

El informe estima que entre uno y dos millones de africanos forman parte ya de la sociedad europea, un calculo aproximado ya que no existe un censo como tal. Pero esa parte de la sociedad europea reivindica ya derechos, leyes de extranjería con requisitos menos exigentes para consegu¡r la nacionalidad.

“Hay que hacer que las instituciones vean la lucha de las comunidades africanas y afrodescendientes como un fortalecimiento de la democracia y no como una amenaza al orden social”, según dijo en la presentación el historiador y activista panafricanista Antumi Toasijé, uno de los autores del informe.

También, potenciar “la relación entre nuestra sociedad y la comunidad africana a través de la cultura”, apuntó la secretaria española de Estado de Asuntos Exteriores, Cristina Gallach, durante un debate sobre los puntos claves del documento.

Gallach explicó que el Gobierno español trabaja además en la presencia de España no sólo en la zona norte de África, sino en todo el continente, y la ayuda a medianas empresas “para que vayan encontrando espacios de riqueza en sectores donde podemos ser fundamentales, como la energía, los seguros o la bancarización”.

En ese sentido, Alberto Virella, embajador de España en Senegal, se preguntó: “¿Por qué en los documentos de la Unión Europea con África no sale nunca la palabra industrialización?”. La respuesta la dejó para los organismos europeos que gestionan las relaciones exteriores con el continente. EFE

A %d blogueros les gusta esto: