El intento de expulsar al jefe de la Cicig busca detener avances en Justicia

Guatemala, 30 ago (EFE).- El intento del presidente de Guatemala, Jimmy Morales, de expulsar a Iván Velásquez como titular de la Comisión Internacional Contra la Impunidad (Cicig) busca detener los avances en materia de justicia y es una “venganza” del mandatario por los procesos que enfrentan dos de sus familiares.

Así lo aseguraron a Efe hoy varios analistas, consultados después de que la Corte de Constitucionalidad (CC) decidiera suspender definitivamente la orden de expulsión de Morales por considerar que viola principios legales y que el presidente actuó de forma unilateral, sin sus ministros.

En la decisión del presidente de expulsar al comisionado colombiano los analistas profundizan que es un “plan orquestado” en el que “operadores” que enfrentan procesos por corrupción buscan debilitar a la fiscal general, Thelma Aldana, y a la propia Cicig, opina el analista Jorge Santos.

“Existe una estrategia muy bien diseñada desde una diversidad de actores con mucho poder como militares y empresarios”, dice a Efe Santos, y recuerda que desde abril de 2015 el Ministerio Público y la CICIG han impulsado al menos 25 casos que tienen en prisión y procesados por corrupción a 300 personas, mientras que un centenar está prófugo de la justicia.

A su entender, Morales “está respondiendo a una estrategia de estos sectores del poder económico y militar que están sufriendo los embates de la justicia” y su decisión tiene un componente de “venganza” por el juicio que enfrentan desde hoy su hijo y su hermano.

Se trata de José Manuel y Sammy, quienes se sientan desde este miércoles en el banquillo de los acusados por un delito de fraude en el Registro General de la Propiedad de la Propiedad en el año 2013.

Sin embargo, el mandatario ha manifestado en varias oportunidades que no ha movido un dedo para defender a sus familiares porque es respetuoso de la ley.

Santos manifiesta que el mandatario, motivado por ese conflicto de intereses por la situación de su hijo y hermano, más el desafuero presentado en su contra el pasado viernes por el MP y la Cicig por financiación electoral ilícita, le llevó a cometer ese “grave error” de querer expulsar a Velásquez, algo que la CC enmendó y que el debe cumplir para no entrar en desacato.

El analista político Héctor Rosada también considera que la decisión tomada por el presidente en contra del jurista colombiano el pasado domingo “es parte de una venganza orquestada por militares” que fundaron el partido Frente de Convergencia Nacional (FCN-Nación), que le llevó al poder el 14 de enero de 2016 para un periodo de cuatro años.

Estima que el plan se pensó desde antes de las elecciones y que el mandatario, al defender la idea de sacar a Velásquez, debilitaba a la fiscal general, lo que beneficiaba a los que están detenidos y procesados por integrar estructuras criminales.

Santos remarcó que el proceso de antejuicio en contra del jefe de Estado guatemalteco para identificar la existencia de financiación ilícita en 2015 supone que los actores de poder y partidos “hacen un pacto”, encabezado por Morales, para sacar a Velásquez y debilitar a la Cicig y al MP.

“Estamos frente a un deterioro grande de la institucionalidad” y la salida a la crisis conlleva una reforma profunda a la Constitución, para buscar un nuevo pacto social en el país, a la justicia, al régimen electoral y al modelo de Estado que se ha construido en los últimos 25 años, concluyó. EFE