El matrimonio, una vocación más que una íntima relación:Rivera Carrera

MonsNorbertoRivera_TwitterElPopular_250815México, 17 Ene (Notimex).- El matrimonio, más que una simple relación íntima entre un hombre y una mujer, es una verdadera vocación donde se realiza la propia vida y el propio destino, aseguró el cardenal Norberto Rivera Carrera.

En su homilía dominical destacó la importancia y el valor que guarda el matrimonio para la formación de la familia, pero en particular la necesidad de dejar entrar a Jesús para que al igual que en las bodas de Caná, convierta esta unión.

“Si en Caná el agua se transforma en visto exquisito, en los hogares donde se da cabida a Jesús se experimenta el poder de su presencia que transforma todas las realidades de la familia”.

Advirtió que ahora sucede lo mismo que en Caná de Galilea, ya que la pareja que comenzó con entusiasmo una vida matrimonial vive un proceso similar al del vino, que es símbolo de esta alegría y entusiasmo.

Sin embargo, “al pasar los días y los años este vino se acaba y los sentimientos humanos precisamente por ser humanos se van deteriorando y se llega al cansancio, la rutina, la tristeza y quizás hasta el rechazo”.

Además, continuó, a los invitados de aquella boda, que especialmente son los hijos, no hay nada que ofrecerles a no ser la frialdad de las relaciones y quizás la amargura y la desilusión de un fracaso del amor.

Rivera Cerrera reiteró su llamado a dejar entrar a Jesús al matrimonio, pues él puede convertir la rutina y la simpleza del agua en vino exquisito en el que el amor, la alegría y la unión prevalecen.

Al final de la misa, el cardenal llevó a cabo la bendición de los animales, tradición que data desde la época de la Nueva España, cuando los pobladores llevaban a sus animales a bendecir el día de San Antonio Abad.

En este proceso se recordó que junto con San Francisco de Asís, a San Antonio Abad se le considera patrono de los animales, por lo que recordando esta tradición el cardenal bendijo a las mascotas que fueron llevadas este domingo a la Catedral.

En aquel entonces, los mexicanos solían llevar a sus animales de ganado para alimentarse, como cerdos, becerros, pollos y otros de granja, sin embargo, hoy los principales protagonistas fueron las mascotas, sobre todo canes.