El mundo de la cultura llega en 2018 a un “optimismo prudente y moderado”

Madrid, 16 may (EFE).- La calificación media de la política cultural en España alcanza un 4,7 en 2018, según el Informe sobre el Estado de la Cultura de la Fundación Alternativas, un documento en el que, a pesar del reiterado suspenso, se constata que la “mejora general de la economía ha alcanzado también al mundo cultural”.

El estado de la cultura se mantiene en suspenso pero mejora con respecto a 2017, cuando sacó 4,4 puntos en este Informe que ahora, en su quinta edición, se centra en el Espacio Cultural Iberoamericano, además de revisar una vez más la situación de la cultura en España en diversas actividades y perspectivas.

Según el documento, que presentarán mañana en rueda de prensa sus autores, el estado de la cultura en España se mantiene en suspenso, pero “se invierte la tendencia a la baja y se comienza a recuperar terreno en lo que podría calificarse de un optimismo prudente y moderado”.

El conjunto de 54 preguntas se mantiene desde la primera encuesta de 2011, aunque para esta edición se han añadido cuatro nuevas cuestiones, entre ellas la construcción del espacio iberoamericano de la cultura y las políticas públicas que persiguen este objetivo; las lenguas minoritarias en el Estado español y la situación del patrimonio cultural.

En lo que se refiere a la construcción de un espacio iberoamericano de cultura la nota es de 4,1, mientras que en el fomento de las políticas públicas culturales para favorecer la cooperación cultural iberoamericana la calificación se sitúa en un 3,8.

Se produce otro suspenso sobre la representación y la promoción de las lenguas en España (3,9 puntos), y en cuanto a la protección y promoción del patrimonio cultural español, la nota es de 4,4.

El informe, en el que ganan todas las puntuaciones frente a las calificaciones medias de 2017, arroja que la creación continúa siendo la esfera cultural más valorada (5,7), seguida del consumo cultural (5,4), con incrementos de tres y dos décimas sobre 2017, respectivamente.

Mejoran también las notas de la producción y edición, y de la distribución y comercialización, que rozan el aprobado (4,9 y 4,8, respectivamente), manteniéndose dentro del suspenso la puntuación de las políticas públicas y las estrategias comerciales (3,9) y la proyección exterior (3,8).

Desglosado el documento por sectores, la creatividad publicitaria y el diseño se mantienen en el primer puesto del ránking (5,3), y suben las artes visuales (4,7), mientras que el sector del libro y las bibliotecas baja hasta 4,3 puntos, lo que parece una “depresión mantenida”.

El mundo de la cultura, según el informe, deposita sus esperanzas en las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y las redes digitales para la conexión entre creadores y públicos (7,32); el boca a boca entre usuarios (6,68); el incremento de la creatividad (6,2) y la libertad de elección de los consumidores en Internet (6,30).

Por otro lado, los puntos débiles del sector son la efectividad de las políticas públicas (3,10) y su defensa de la remuneración justa del autor (3,4); el apoyo a la sostenibilidad económica de la cultura (3,59) o el respeto a su autonomía (3,77).

También se encuentran dentro de este “elenco de malas notas” prácticamente todas las preguntas relativas a la proyección exterior o la cooperación cultural, desde los intercambios con la UE (3,64), la proyección de las PYMES (3,12), la equidad de los intercambios (3,49), las políticas de cooperación (3,54) o la potenciación de la presencia de productos culturales iberoamericanos (3,70).

El “Informe sobre el estado de la cultura en España 2018. España y el espacio cultural iberoamericano” ha sido coordinado por Enrique Bustamante y han participado en su elaboración dieciocho autores, como Inmaculada Ballesteros, Beatriz Carril, Ana Mae Barbosa, Darwin Franco, Néstor García Canclini o Ramón Zallo. EFE