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El nuevo presidente de Túnez plantea recuperar la confianza de la ciudadanía

Natalia Román Morte

Túnez, 23 oct (EFE).- El jurista independiente Kaïes Said prestó hoy juramento ante el nuevo Congreso como presidente de Túnez y defendió durante su primera alocución la necesidad de “reinstaurar” la confianza entre los gobernantes y la ciudadanía “que se ha perdido hace mucho tiempo”.

“Lo que están viviendo hoy los tunecinos ha sorprendido al mundo entero”, afirmó este profesor universitario de 61 años, que calificó este momento de “verdadera revolución cultural”.

Su discurso giró principalmente en torno a la importancia de que el Estado asuma “responsabilidades”, pero también la sociedad -que deja de ser un actor “pasivo”-, para lo cual una premisa inquebrantable es la aplicación de la ley.

“El pueblo tunecino no va a limitarse al Estado de derecho, sino que va a transformarse en una sociedad de derecho, en la que cada uno es el garante de su aplicación, incluso los niños, que se encuentran en primera fila de esta batalla”, declaró.

En este sentido, instó a la neutralidad de las instituciones públicas, que deben mantenerse “al margen de las desavenencias políticas”.

Por otro lado, lanzó un mensaje contundente contra la corrupción, uno de los mayores problemas del país, y advirtió de que “no habrá perdón para aquel que robe un sólo céntimo del esfuerzo de los ciudadanos”.

“Aquellos que tienen nostalgia por regresar al pasado van contra el curso de la Historia”, alegó.

Dentro de este acuerdo no escrito entre el Estado y la ciudadanía en defensa de la ley, Said aseguró: “Muchos ciudadanos están dispuestos a dar un día de su sueldo al mes durante cinco años hasta que las arcas del Estado se llenen y nos deshagamos de nuestras deudas y préstamos”.

El líder hizo referencia así al crédito de 2.500 millones de euros concedido en 2016 por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial a cambio de reformas en el sistema impositivo y recortes abruptos en el gasto público que han agravado la situación de las clases más populares.

Otra de las responsabilidades, subrayó, es la lucha contra el terrorismo, para la que apeló a la unidad nacional y a la eliminación de “todas” sus causas.

“A una bala de un terrorista responderemos con una lluvia de balas”, subrayó.

Por otro lado, el nuevo mandatario trató de tranquilizar a las corrientes más modernistas asegurando que los derechos de las mujeres tunecinas no se verán “afectados”, de lo que le han acusado algunos de sus adversarios.

“De ninguna de las maneras se tocarán. Necesitan ser reforzados, sobre todo los derechos económicos y sociales (…). La dignidad de un país es la dignidad de sus ciudadanos y ciudadanas en igualdad”, zanjó sin pronunciarse sobre la ley de igualdad en el derecho sucesorio, una de las grandes apuestas de su predecesor, el fallecido Béji Caid Essebsi.

Asimismo, como es habitual en sus alegatos, declaró que defenderá las causas “justas”, con prioridad para la causa palestina.

“Nuestra posición no es contra los judíos, les protegimos cuando eran perseguidos y les seguiremos protegiendo. Es una posición contra la colonización y el racismo. Es hora de que el mundo termine con esta masacre que continúa desde hace más de un siglo”, denunció.

Tras su paso por la Asamblea de Representantes del Pueblo, Kaïes Said se reunió en el palacio presidencial de Cartago con el jefe de Estado interino, Mohamed Ennaceur, que, según la Constitución, concluye su mandato este viernes.

Said, hasta entonces desconocido en la escena política, ganó por sorpresa la primera vuelta de las elecciones presidenciales con un 19,5 % frente a 26 otros candidatos, mientras que en la segunda ronda obtuvo un 73 % de los sufragios, casi 50 puntos sobre su rival, el magnate de la comunicación Nabil Karoui.

A pesar de su falta de experiencia política, de una casi inexistente campaña electoral y de las limitadas prerrogativas de la figura del presidente, Said ha despertado un gran entusiasmo entre los tunecinos, especialmente entre los más jóvenes.

Según la Instancia Superior Independiente de las Elecciones, órgano que vela por los comicios, de los 7 millones de electores inscritos cerca de 2,7 millones votaron por Said.

Docente en derecho constitucional durante tres décadas, muchos le perciben como el “ejecutor” de las aspiraciones populares de la llamada “Revolución de los Jazmines” que puso fin en 2011a las dos décadas de dictadura de Zinedin el Abidin Ben Ali.

Entre sus propuestas está la descentralización del país, la creación del Tribunal Constitucional -pendiente desde 2015- y la lucha contra la corrupción. EFE

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