El presidente eslovaco dice que no firmar el pacto migratorio es perjudicial

Praga, 4 dic (EFE).- El presidente de Eslovaquia, Andrej Kiska, advirtió hoy de que no firmar el pacto sobre migración de la ONU, como ha solicitado el Parlamento, daña los intereses y la imagen del país.

Kiska calificó de “teatro desagradable” la sesión parlamentaria en la que el pasado jueves se aprobó con amplia mayoría una moción no vinculante para pedir al Gobierno que no ratifique el Pacto Mundial de la ONU para la Migración.

El presidente hizo estas declaraciones tras reunirse con el ministro de Asuntos Exteriores, Miroslav Lajcak, que ha amenazado con dimitir si su Gobierno no envía un representante a la cumbre internacional de Marrakech, los días 10 y 11 de diciembre, en la que se ratificará el pacto.

“Es en interés de los ciudadanos que Eslovaquia participe en todas las decisiones importantes, de la ONU, de la UE y de otras organizaciones internacionales”, dijo Kiska, que explicó que esperará a que el Gobierno establezca mañana su postura sobre el pacto, para decidir si admite o no la renuncia de Lajcak.

“Hay problemas y desafíos, crisis económica, crisis migratoria, conflictos armados, cambio climático y muchos otros que solos no podemos resolver, ni siquiera pueden los países grandes y ricos”, advirtió el jefe del Estado.

Tanto la moción aprobada por el Parlamento como el primer ministro, el socialdemócratas Peter Pellegrini, rechazan el pacto de la ONU al entender que no distingue entre migración legal e ilegal, y vulnera la soberanía nacional.

Participar en el foro de Marrakech es, para Kiska, “una responsabilidad básica de los representantes del Estado”.

El presidente recordó que cientos de miles de eslovacos trabajan y viven en el extranjero y opinó que la cooperación, el acuerdo y la participación en negociaciones es “el único modo de defender los intereses” de los eslovacos. EFE