El PRI sorprende al admitir de inmediato la victoria de López Obrador

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José Antonio Torres

México, 1 jul (EFE).- En un hecho sin precedentes, el oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI) sorprendió hoy al admitir inmediatamente después de cerrar las urnas que el izquierdista Andrés Manuel López Obrador ganó la presidencia de México.

El reconocimiento del candidato del PRI, José Antonio Meade, además de histórico resultó inusitado por haber sido anunciado antes de que el Instituto Nacional Electoral (INE) diese a conocer las tendencias del recuento rápido de la jornada electoral.

En una rueda de prensa en la sede del PRI, Meade admitió su derrota, indicó que las “tendencias no favorecen” a su partido y le deseó a López Obrador el “mejor de los éxitos” como presidente de México.

El reconocimiento de derrota, en función de las tendencias de las encuestas a pie de urna, constituye un hecho sin precedentes en las elecciones mexicanas y confirma la validez de las encuestas de opinión que daban la victoria a López Obrador con mas 20 puntos de diferencia sobre Ricardo Anaya.

Varios analistas coincidieron en que este reconocimiento es una prueba de madurez de la democracia mexicana y una oportunidad para que los equipos del actual presidente Enrique Peña Nieto y de López Obrador hagan un proceso de transición de manera coordinada y eficaz.

El nuevo presidente de México tomará posesión el 1 de diciembre en un largo periodo de transición de cinco meses.

El precedente más cercano de un revés reconocido por el PRI ocurrió en las presidenciales del 2000, cuando una vez conocida la tendencia oficial, el presidente Ernesto Zedillo saludó la inminente victoria del conservador Vicente Fox.

El entonces candidato presidencial del PRI, Francisco Labastida Ochoa, solo aceptó que los resultados le eran desfavorables después del anuncio hecho por el presidente Zedillo.

Y es que desde su fundación en 1929 y durante los 71 años que detentó el poder en México, lo normal era que el PRI anticipara su triunfo al mismo tiempo que anuncio de los resultados electorales, incluso en 1988, las elecciones más controvertidas de su historia.

En 1988, después de que las autoridades electorales señalaron que se había caído el sistema de conteo de votos, el entonces presidente del PRI, Jorge de la Vega Domínguez, dijo que los mexicanos habían dado a Carlos Salinas un triunfo contundente.

Tras el reconocimiento de Meade, el presidente nacional del PRI, René Juárez Cisneros, admitió que las tendencias favorecen a López Obrador y llamó a la unidad de su partido al asegurar que ahora deberán “analizar porque no merecimos el voto ciudadano”.

Juárez Cisneros aseguró que “nadie tiene derecho a enfrentar y dividir a los mexicanos” en una explicación no pedida sobre la decisión del PRI de admitir su derrota antes del mismo anuncio de los primeros resultados de la votación.

A esta reacción del Meade y del PRI se sumaron los inusitados reconocimientos hechos por todos los candidatos que contendieron contra López Obrador, el conservador Ricardo Anaya y el independiente Jaime Rodríguez.

“Los resultados no nos son favorables, las tendencias favorecen a AMLO” (como se conoce a López Obrador por las iniciales de su nombre), señaló el independiente Rodríguez al expresar su disposición a colaborar con el próximo gobierno de México.

Anaya reconoció el triunfo de López Obrador en un discurso en el que destacó que la “ciudadanía mexicana quería un cambio y optó mayoritariamente” por su candidatura.

Margarita Zavala, candidata independiente que renunció a continuar en la contienda por la presidencia, felicitó también a López Obrador por su ventaja y le deseó el mejor de los éxitos “por el bien de México y de todos los mexicanos”.

Los primeros datos del Programa de Resultados Electorales Previas (PREP), del Instituto Nacional Electoral (INE) dan a López Obrador el 43,16 % de los votos, a Anaya el 28,89 % y a Meade el 18,74 %, y para Rodríguez el 5,9 %, con una participación superior al 62 % del electorado.

El titular del INE, Lorenzo Córdova, destacó que en estos comicios hubo una “votación masiva” y que fue una “fiesta cívica” y dijo que esta fue una “jornada ejemplar” con incidentes “aislados” y debidamente atendidos por personal del INE.

Cifras oficiales indican que voto el 61 por ciento de los 89 millones de mexicanos con derecho a voto.

Más de 3.400 cargos públicos estuvieron en juego en las urnas en estas elecciones, con un listado de votantes de 89 millones de mexicanos. EFE