viernes, septiembre 17, 2021
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El primer ministro iraquí no descarta dimitir ante las manifestaciones

Bagdad, 29 oct (EFE).- El primer ministro iraquí, Adel Abdelmahdi, respondió hoy a las petición del clérigo chií Muqtada al Sadr de convocar elecciones anticipadas y afirmó que, en su lugar, le sería más sencillo presentar su dimisión para formar un nuevo Gobierno rápidamente, en medio de una nueva oleada de protestas.

“El primer ministro puede presentar su dimisión y que el nuevo Gobierno empiece su misión en días, si no horas”, indicó Abdelmahdi en una carta abierta al reconocido clérigo chií, quien abrió la puerta a una nueva oleada de manifestaciones iniciada el pasado viernes.

Al Sadr afirmó ayer que Abdelmahdi debería someterse al Parlamento “para anunciar elecciones anticipadas bajo la supervisión de la ONU”, a las que no deben presentarse los partidos actuales a no ser que el pueblo lo consienta.

El primer ministro contestó a la propuesta que, de acuerdo con la Constitución, hay dos vías para disolver el Parlamento y la posterior celebración de elecciones, y ambas contemplan una votación en el Legislativo y la realización de comicios en un plazo de 60 días.

Por ello, el “camino más corto” sería un acuerdo entre Sadr y Hadi al Amri, el líder de la coalición Al Fath (La Conquista), la segunda fuerza más votada en las elecciones de 2018, y secretario general de la Organización Badr, una milicia chií apoyada por Irán.

La coalición apadrinada por Muqtada al Sadr, Sairún (Marchamos, en árabe), obtuvo en esos comicios la mayoría de los escaños en el Legislativo.

“Si el objetivo de las elecciones (anticipadas) es cambiar el Gobierno, hay un camino más corto que es un acuerdo entre usted y el hermano Al Amri para formar un nuevo Gobierno”, afirmó el primer ministro.

Esa solución pasa por la dimisión de Abdelmahdi y su Gobierno en cuanto Al Sadr y Al Amri lleguen a un acuerdo y la posterior formación de un Ejecutivo interino.

Todo ello se produce en medio de unas intensas protestas, que dieron comienzo el pasado viernes y han causado al menos 83 muertos y más de 3.000 heridos en todo Irak, cuyas autoridades han declarado el toque de queda nocturno en la capital hasta nuevo aviso.

Esta nueva oleada de manifestaciones es la continuación de las del pasado 1 de octubre para pedir más servicios básicos y menos desempleo y corrupción, en las que murieron 157 personas, entre ellas ocho miembros de las fuerzas de seguridad. EFE

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