El socialdemócrata Geraldo Alckmin ofrece una agenda reformista para Brasil

Eldiario.es

Brasilia, 4 jul (EFE).- El exgobernador de Sao Paulo Geraldo Alkcmin, candidato a la Presidencia por el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), afirmó hoy que el país debe acentuar un proceso de reformas que permitan “reducir el tamaño del Estado”.

Alckmin asistió a un foro empresarial al que comparecerán otros cinco precandidatos y aseguró que Brasil sólo recuperará el camino del “crecimiento sustentado” con un plan de reformas que incluya desde concesiones y programas de privatización, que centrarán su propuesta para las elecciones del próximo 7 de octubre.

“El diagnóstico lo conocemos”, pues “Brasil precisa eficiencia y competitividad” y para eso se debe dar más espacio a las inversiones privadas, reducir el gasto público a fin de recuperar el equilibrio fiscal y limitar la “intervención” estatal en la actividad economía, declaró.

El dirigente socialdemócrata evitó comparar esas propuestas con la línea mantenida por el Gobierno del actual presidente, Michel Temer, quien ha impulsado una dura agenda liberal que sólo cuenta con la aprobación de un 4 % de la sociedad, según las encuestas.

Alckmin, exgobernador del populoso e industrializado estado de Sao Paulo, ya fue candidato presidencial del PSDB en 2006, en las que fue reelegido para un segundo mandato Luiz Inácio Lula da Silva, hoy en la cárcel y condenado a doce años por corrupción.

Recordó que en esa oportunidad, aunque perdió frente a Lula en segunda vuelta, obtuvo cerca de 40 millones de votos y afirmó que esa base se mantiene y crecerá todavía más una vez que empiece la campaña formal, en agosto próximo.

“Quien sea elegido, lo será con unos 60 millones de votos, que le darán una enorme legitimidad” que deberá ser “aprovechada desde el inicio para impulsar todas las reformas necesarias”, indicó.

Además del frente económico, Alckmin se comprometió también con la promoción de una reforma política, que apunte sobre todo a una reducción del número de partidos, que hoy son más de treinta con representación parlamentaria.

“Tenemos 35 partidos, pero no tenemos 35 ideologías” y en el país “actualmente hay algunos partidos que funcionan como unas pequeñas empresas mantenidas con dinero público”, lo cual “tiene que acabar”, sostuvo el socialdemócrata.

Aún así, aseguró que en las negociaciones previas a la campaña, el PSDB tiene “casi garantizado” el apoyo de otros cinco partidos, que no mencionó pero que situó en la órbita del centro, un espacio que disputa con otros de los posibles candidatos a la Presidencia.

Según Alckmin, ese apoyo le permitirá “posicionar” su candidatura y mejorará su posición en las encuestas, que hasta hoy le atribuyen un 6 % de la intención de voto, por debajo del ultraderechista Jair Bolsonaro (17 %), de la ecologista Marina Silva (13 %) y del laborista Ciro Gomes (8 %).

Aún así, se da la paradoja de que las encuestas las lidera desde la cárcel el expresidente Lula, virtualmente inhabilitado por normas que impiden postular a un candidato con una condena ratificada en segunda instancia, como es su caso. EFE