EPISCOPEO

 

400 Aniversario de la Diócesis de Durango (2)

El 24 de octubre del 1620, el Santo Padre Paulo V erigió la Diócesis de Durango y en Bula por separado nombró al agustino Fr. Gonzalo de Hermosillo como primer Obispo.

                  Según A. G. Saravia, Fray Gonzalo, originario de la Ciudad de México, era hijo de Juan González de Hermosillo y de Anna Rodríguez. Profeso en la Orden de Hermitaños de S. Agustín, en la Provincia del Santísimo Nombre de Jesús, haciendo votos solemnes en el convento de México el 22 de mayo de 1583; en 1620 se encontraba de Prior en el convento de Atlixco, de donde fue llamado a inaugurar y presidir la Diócesis de Durango.

                  La Bula de nombramiento de Mons. Gonzalo de Hermosillo fue expedida el 11 de octubre del 1620. En la cédula real fechada en Madrid, el 14 de junio de 1621, se asienta que estando vacante el Obispado de Nueva Galicia, “se representó a Su Santidad, como se había aumentado, con los descubrimientos de indios y nuevas poblaciones en que se incluyen esa Provincia y la de la Nueva Vizcaya, que son las que comprenden ese Obispado y que ha venido a estar distante y extendido que estaba imposibilitado de poder ser visitado de solo un Prelado, por lo cual convenía dividir ese Obispado en dos, sacando de él una Iglesia Catedral que tuviese su asiento en la ciudad de Durango, que es cabeza de la dicha Provincia de la Nueva Vizcaya”.

                  Cuando llegó a la Ciudad de Durango el Obispo Gonzalo de Hermosillo, encontró una población “bien doctrinada”, pues, además del clero diocesano, encontró religiosos franciscanos y jesuitas, impulsando la evangelización de sus escasos habitantes. Con todo, pronto hizo las gestiones necesarias para que también se insertaran sus hermanos religiosos agustinos, iniciando un convento que subsiste hasta hoy.

                  El templo escogido para Catedral, estaba en el centro de la Villa, en el mismo lugar en que Francisco de Ibarra, construyó el templo de fundación de la Villa, estaba hundido y clamaba restauración. El segundo templo, se levantó ahí mismo, por orden de cédula real, pero en 1634 se incendió en la víspera de la festividad del Corpus. El tercero, fue demolido en 1695. Fue sustituido por el actual, que viene a ser el cuarto y tercero como Catedral.

                  El 1 de septiembre de 1623, el Sr. Obispo D. Gonzalo de Hermosillo erige la Catedral de Durango y establece los siguientes cargos: Deán, Arcedeán, Chantre, Director de la Schola, Tesorería, diez Canonjías y Prebendas, seis Raciones enteras y seis medias para Diáconos que canten Pasiones, Profecías  y Lamentaciones en el Coro, Curas Rectores para el servicio de la Catedral y administración de los Sacramentos, seis Acólitos, seis Capellanes con obligación de celebrar 20 Misas, Sacristán, Organista, Pertiguero, Ecónomo y Procuradores de la Iglesia, fábrica y Hospital, Notario de la Iglesia y Cabildo, Perrero. Conocemos también el arancel: Al Deán 150 pesos; al Arcediano 130; a cada Canónigo 100; a cada Racionero 70; a cada medio 35; a cada Capellán 20; a cada Acólito 12; al Organista 16; al Notario 16; al Ecónomo 50; al Perrero 12.

                  Siendo la Iglesia Catedral perpetuamente erigida en honor de Ntra. Sra. de la Concepción, por indicación de la Sede Apostólica y con beneplácito de Su Majestad, prohíbe se celebre sesión de Cabildo cualquier día de la semana, bastan dos días: ferias 3ª y 6ª: uno  para la corrección y enmienda de costumbres, celebración del culto y honestidad clerical; y la otra, para los asuntos que se presenten. Por la misma Autoridad Apostólica y beneplácito de Su Majestad, ordena que todo clérigo de primera Tonsura de su Obispado, para que pueda gozar del privilegio clerical  traiga cortado el pelo, rasurada la Coronilla y vista de color honesto.

                  La Catedral de Durango fue fundada por el Sr. Ob. Gonzalo de Hermosillo, sirviendo de Catedral la misma iglesia de la Asunción. Pero en 24 de febrero de 1734, su sucesor, D. Alonso de Luna y Franco, escribió al Rey, expresando: “Hallé la Catedral se la Santa Iglesia de Durango, con tan poco adorno y tanta necesidad, que como Iglesia desmembrada de la Catedral de Guadalajara, y que antiguamente servía de una pobre Parroquia, está humildemente edificada de adobe, con el tejado de paja, y cubierto por algunas partes, amenazando ruina”.

                  En 1622, llegaron a Durango los primeros religiosos agustinos, con Fr. Juan de S. Vicente como Prior. Ellos construyeron el templo dedicado a S. Nicolás de Tolentino y que existió en el lugar donde hoy se levanta la Capilla de los Dolores. El Sr. Obispo Hermosillo, falleció el 28 de enero de 1631, realizando la Visita Pastoral en la Villa de los Santos Felipe y Santiago de Sinaloa. Se tienen pocas noticias de su pontificado, porque el primer libro del Cabildo, donde se encontraban las actas, se quemó en el incendio de la Catedral en 1634.

Héctor González Martínez; Obispo Emérito