Es “El Primo”, malabarista de crucero, el muerto en volcadura y choque de antenoche en Vialidad Central

  • Sus compañeros de “profesión” le rindieron ayer un homenaje; sigue sin identificar

El muerto antenoche en la volcadura y choque de un Cavalier en Vialidad Central y Laureano Roncal, era un malabarista de crucero identificado como “El Primo”, que trabajando buscaba la vida, pero halló la muerte.

RINDEN homenaje al muerto en accidente de antenoche.

Se trata de un muchacho de algunos 25 años que todos los días, desde hace varios meses, hacía diversas suertes de malabar para agenciarse algunas monedas para sobrevivir, pero…antes encontró la muerte.

Ayer, otros compañeros de “profesión”, que también “trabajan” en el crucero fatídico, le rindieron un homenaje a “El Primo” esperando acompañarle con sus oraciones en el viaje eterno.

Un grupo de trabajadores de esquina se juntaron ayer por la tarde en el punto donde fue atropellado y muerto.  Oraron por su viaje eterno y le desearon todo género de bendiciones para que pueda acercarse a los dominios del Señor.

Esos son los riesgos de todos y cada uno de los trabajadores de la esquina, que están luchando por la vida, tratando de agradar a los automovilistas para que les den una moneda y con ella sobrevivir, pero luego el destino les juega una mala pasada.

Efectivamente, coincidieron sus compañeros de “chamba”, buscando la vida, primero se halla la muerte, y eso es lo terrible, la contradicción de nuestra existencia.

Ayer, unos diez malabaristas de distintos cruceros, se encontraron en Vialidad Manuel Gómez Morín, o Vialidad Central y Laureano Roncal, y recordaron a su compañero y rezaron para que pueda llegar a la morada eterna.

Y por si el infortunio no fuera tan cruel, el cuerpo de “El Primo” se halla en las mesas del Servicio Médico Forense a espera de que alguien lo reclame, lo que no ha ocurrido desde la noche terrible.

Anotar finalmente que, luego de cierto tiempo, si nadie reclama su cuerpo, pasa a la fosa común, a pesar de que se cree que el occiso tenía una tía en alguno de los Villas del Guadiana, pero no se sabe más.

Hay que decir que la gente, condolida por el triste desenlace, al pasar por el lugar ha dejado diversos juguetes como balones, muñecas, etc., dentro de algo en serio inconcebible, que confirma el buen corazón de muchos duranguenses.

EL PRIMO, cono se conocía al occiso.