España abre festival en Panamá con obra teatral que expone drama de migrantes


Fabio Agrana

Panamá, 14 mar (EFE).- España abrió este jueves la novena edición del Festival Internacional de Artes Escénicas de Panamá con el montaje teatral “Me llamo Suleimán”, que aborda la temática de la migración y el “sacrificio humano” de miles de personas que dejan sus países por un destino mejor.

El viejo y majestuoso Teatro Balboa (1950), ubicado en la capital en el lado Pacífico del Canal de Panamá, acogió esta obra de la agrupación “Una hora menos” y que expone el caso de un inmigrante que llega a España desde Bandiagara, Malí, pero que igual se puede extrapolar a la realidad de migrantes sirios o argelinos que viajan miles de kilómetros para llegar a Europa.

Estelarizada por la actriz Marta Viera, ‘Me llamo Suleimán’, una adaptación de la novela del mismo nombre del recientemente fallecido autor español Antonio Lozano, es la historia de un niño africano que a los 12 años atraviesa el desierto del Sahara y el mar, desde su natal Malí, para llegar a España.

El director de la puesta en escena, Mario Vega, dijo en una entrevista con Efe que “migrar es un hecho indeseado por cualquier ser humano”, por lo cual, indicó, esta obra supone “una fotografía del esfuerzo y sacrificio humano” de estas personas.

La puesta en escena, que también se acompaña de recursos visuales que complementan la actuación de la española Viera, si bien tiene como foco al niño Suleimán, es una temática “exportable a cualquier otro drama universal vinculado a los movimientos de las poblaciones por el planeta”.

“Es un tema universal y desde ahí lo planteamos”, afirmó el teatrista, por lo cual, señaló, “no va mucho más lejos de lo que pueda estar pasando con los sirios que llegan a Europa, a Grecia, o lo que sucede con los de Eritrea, o en este caso, con un inmigrante de Malí que se traslada a España”.

La migración irregular, para Vega, se explica porque “el hambre, la libertad, la guerra y la necesidad llevan a que el ciudadano del mundo se termine desplazando con esa ansiedad por cubrir sus necesidades” vitales.

Desde ahí parte la propuesta de este montaje, “que no es el caso de Suleimán, es el caso de cualquier persona que necesite un futuro mejor, para sí o para su familia”.

Vega destacó que los países europeos aún no terminan de articular la recibida y acogida de los migrantes que llegan de Siria y están en campos de refugiados “infrahumanos”, como en Grecia “donde no los quieren” y en Italia “donde no los reciben”.

Describió como dramática la situación de los barcos que llegan a Europa con migrantes argelinos y sirios, “y los dejan en alta mar a su suerte o a su muerte, que es lo que ocurre con Trump (y su política antimigratoria) o en cualquier país del mundo”.

En relación a lo que sucede con los inmigrantes en España, Vega manifestó que es “completamente terrible”.

Explicó en ese sentido que Suleimán “cuenta lo que sucede con los migrantes, ya no solo en este caso, sino cómo se les recibe, cómo se les trata o se les abandona de la mano de Dios, y cómo los deportan a la ciudad de origen” en lo que se conoce como las “devoluciones en caliente, que son condenadas por la ONU”.

Consideró que “no siendo España el peor ejemplo, sí es cierto que el trato que se hace al inmigrante es mucho más agradecido sobre el papel y la firma que en la realidad”.

“Por eso, una obra como Suleimán ayuda a retratar una realidad y permiten que el que quien la vea, independientemente de su ideología o de su simpatía, se replantee muchos de los posicionamientos que tiene sobre esta temática, que para nosotros es la gran arma que tiene el teatro”, remarcó el director teatral.

Con su presentación en Panamá, el montaje, dedicado a Antonio Lozano, cumplió su cuarto aniversario de haberse estrenado, y que de la mano de la actriz Marta Viera es “una historia que conmueve”.

Viera dijo que es la única actriz en la obra y que su papel en escena “son muchos papeles, pues se cuenta la historia de Suleimán, pero lo cuentan diferentes personajes, principalmente Suleimán e Isabel”, y que va “jugando con el cambio de hombre o mujer constantemente”.

“La historia de Suleimán no es real en sí, pero sí que son muchas historias. Cuenta historias reales de muchas personas diferentes unidas en una misma historia”, expresó la artista. EFE