España celebra aniversario de su Constitución en busca de la unidad perdida

Madrid, 6 dic (EFE).- España conmemoró hoy el cuarenta aniversario de su Constitución democrática en busca de la unidad que permitió acordar el texto y que ahora falta para discutir cómo reformarla para abordar los nuevos retos que afronta la sociedad.

Entre crecientes pulsiones nacionalistas e independentistas, sobre todo en las regiones de Cataluña y el País Vasco, y un mayor rechazo a la monarquía por parte de los grupos más a la izquierda, la posible reforma del texto constitucional protagonizó hoy la discusión, aunque sin un mínimo acuerdo sobre cómo hacerlo.

Un acto oficial solemne marcó hoy la celebración más formal, con una sesión conjunta de las dos cámaras del Parlamento y el Gobierno, a la que acudió la familia real y todos los expresidentes del Gobierno español y los padres de la Constitución que siguen vivos.

Además de Felipe VI y su esposa, la reina Letizia, asistieron los reyes eméritos, Juan Carlos I y Sofía, así como la heredera de la Corona, Leonor, princesa de Asturias, y su hermana, la infanta Sofía, hijas de los actuales monarcas.

En su intervención en el Congreso, el rey Felipe VI afirmó que la Constitución de 1978, al ser la base de la consolidación de la democracia, fue “el mayor éxito político de la España contemporánea”, aunque recalcó que hace falta “seguir construyendo” sobre esa base.

Por ello, el monarca animó también a adaptar el texto a “una España abierta a los cambios”, y a hacerlo con “espíritu crítico pero constructivo”.

Además, y en medio del debate sobre las peticiones de independencia en la región de Cataluña, el rey de España resaltó que la Constitución reconoce la “pluralidad” de los distintos territorios y reconoce y protege distintas lenguas y culturas.

En la única intervención oficial que acompañó a la de Felipe VI, la presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor, reconoció que la Constitución española es “perfectible”, pero recalcó que una hipotética reforma no debe tener “menos acuerdo” del que tenía cuando se creó.

Pastor subrayó la legitimidad “radical e incuestionable” del texto, del que dijo que puso fin al error histórico español de “hacer constituciones de unos contra otros”.

También apeló a recuperar la unidad y la altura de miras que permitió acordar la actual Carta Magna, que marcó la senda democrática tras la dictadura de Francisco Franco (1936-1975).

El cuarenta aniversario de la aprobación de la Constitución en referéndum ha sido recordado con actos, debates o programas especiales de televisión por todo el país, con la discusión centrada en su posible reforma, para lo que hacen falta dos tercios del Congreso.

El presidente del Gobierno, el socialista Pedro Sánchez, apostó por recuperar el “espíritu de concordia” de 1978 para un proceso de modificación de la Constitución. “Reformarla es reforzarla”, subrayó en su cuenta de Twitter.

Los demás líderes de partidos de ámbito nacional mostraron puntos de vista muy diferentes en declaraciones a su llegada al Congreso.

El líder de la principal formación opositora, Pablo Casado, cuyo Partido Popular (PP, conservador) es la mayor fuerza parlamentaria, aseguró que la Constitución es el “mejor muro de contención contra los enemigos de la libertad”, en referencia al “nacionalismo excluyente y al “populismo”, por lo que bloquearán cualquier reforma que no sea necesaria.

En el lado opuesto, Pablo Iglesias, líder de la coalición izquierdista Unidos Podemos, abogó por una reforma que avance hacia la república, pues considera necesario que el jefe del Estado se decida por elección y no “por fecundación”.

Por el partido Ciudadanos (C’s, liberal), su secretario general Albert Rivera recordó que la Constitución convirtió a los españoles en ciudadanos “libres e iguales”, mientras que el intento independentista catalán de hace un año significó “un golpe de Estado”.

En cambio, el presidente del Gobierno regional de Cataluña, Quim Torra, -que no asistió a la conmemoración- dijo en Eslovenia que no tiene “nada que celebrar hoy” porque la Constitución se ha convertido en “una cárcel” y “una jaula”.

Pero igual que la Constitución es criticada por los que buscan más autonomía o incluso la independencia de territorios, también por los que buscan reducir los poderes de las regiones.

Un responsable en Barcelona (noreste) del partido ultraderechista Vox, que saltó a primera línea que su resultado de las elecciones regionales andaluzas del pasado domingo, dijo hoy que solo apoyarían una reforma si trajera “más España y menos autonomías”.

En una jornada celebrada de forma tranquila en todo el país, la tensión nacionalista causó los únicos incidentes de la jornada en la ciudad catalana de Gerona (noreste), con un joven detenido y una veintena de heridos (quince de ellos policías regionales) cuando los agentes impidieron una protesta violenta de radicales independentistas contra un acto conmemorativo de la Constitución. EFE