jueves, septiembre 16, 2021
Inicio > Noticias > Local > [ESPECIAL]—->Artesanos duranguenses en riesgo de desaparición

[ESPECIAL]—->Artesanos duranguenses en riesgo de desaparición

  • Poco apoyo y desinterés de nuevas generaciones juegan contra esta tradición

En la entidad existe una tradición muy arraigada que ha venido de generación en generación: la elaboración de artesanías y la venta de las mismas, la cual forma parte de nuestra cultura como duranguenses, por ello es de vital importancia apoyarla lo más posible, ya que se encuentra en un proceso difícil que podría llegar a la desaparición de la misma.

“Todas las familias que elaboran artesanías han venido de generación en generación, porque el papá, el abuelo o tatarabuelo lo hacían y es una herencia que se va dejando, la situación es complicada para que esto siga así en los próximos años, porque ya los hijos no tienen esa raíz que se tenía antes, la situación de los jóvenes es que ya no quieren ser artesanos y más si dicen que los que lo son se mueren de hambre, ¿entonces quién va a querer ese oficio?”, expuso Claudia Martínez, dirigente de Artesanos Allende del Agua.

Manifestó que este oficio es muy bonito porque es parte de nuestra cultura y lo que nos representa como estado, “ya cuando te metes en el tema y empiezas a escarbar y empiezas a ver que es algo hermoso, la forma de donde vienen las cosas y cómo se elaboran, estamos hablando de nuestros antepasados y desde que inició nuestro ciclo en la tierra, ya que ellos tallaban la obsidiana para cazar y eso es algo que hacemos aquí, conocer la historia desde antes, es increíble, pero los jóvenes de ahora quieren alguna profesión y ser artesano es muy difícil que lo busquen”.

 

Trabajo día con día

En la ciudad son aproximadamente 50 artesanos los que trabajan día con día en la venta de artesanías en distintos puntos de la ciudad, de los cuales mínimo son 100 familias las que dependen económicamente de lo que se venda.

“Día a día nosotros elaboramos artesanías, aparte del gremio de artesanos que todos los días está vendiendo al mismo tiempo están elaborando cada una de ellas, ya sean pulseras, palma trabajada, dulces típicos, minerales o piedras talladas, la barbasa, jabones naturales, mascarillas, cosméticos naturales, macramé, tejido, o el barro moldeado y pintado”, manifestó.

Normalmente estos artesanos se ubican en el Jardín de San Antonio, enfrente de la Iglesia del Sagrado Corazón, aunque el flujo de personas es menor al que podría acudir a la Plaza de Armas, pero estos espacios se han visto mermados debido a lo difícil que es conseguir los permisos para instalarse en cualquier punto de la ciudad.

Además el gremio de artesanos está muy olvidado y muy devaluado, ya que no se le ha dado el valor que se necesita, por ello es que la difusión es una de las herramientas con las que se quiere trabajar para que así esta cultura pueda seguir su curso y que no quede en el olvido.

Por ello tratan de hacer eventos culturales para levantar sus ventas y que sea algo llamativo para los mismos vecinos o ciudadanos que van pasando por este lugar, pero todo con un mérito y recurso propios.

“Antes nos dejaban vender en la Plaza de Armas cuatro veces al año, que era en abril, lo que es en Semana Santa, para vacaciones de julio, en octubre para el Festival Revueltas y en diciembre para la venta navideña, pero debido a esta pandemia que ha llegado ya perdimos al menos dos de esas fechas que eran tan importantes, porque es cuando la venta nos aumentaba y podíamos subsistir mejor. No hay permisos y no hay festivales a los cuales asistir, entonces estamos realmente sin trabajo, no nos están dando la oportunidad de trabajar”, señaló la dirigente.

 

Resienten estragos de pandemia

Anterior a la pandemia la situación económica ya venía en picada, ya que desde antes de diciembre se desplomó la economía para este gremio, a pesar de que en ese momento estaba la villa navideña, pero la gente se rehusaba a comprar estos productos que son parte de la cultura como duranguenses.

“Cuando comenzó la pandemia nos cerraron el Jardín de San Antonio y nos mandaron a casa, desafortunadamente no nos mandaron con algún apoyo, solamente llegaron y cerraron, por ello estuvimos tratando de vender vía internet, en redes sociales y es como más o menos pudimos hacer ‘tripas-corazón’, hasta que de plano los agremiados me comenzaron a marcar desesperados porque llegó el punto en el que no teníamos ni comida ni nada y la situación se tornó crítica”, recordó.

“Puede ser que la gente piense que somos exagerados, pero quien no vive la necesidad es difícil que la entienda, por eso nosotros tomamos la Plaza de Armas para tratar de beneficiarnos y vender nuestros productos con la poca gente que pasa por aquí, pero la cuestión de la pandemia fue y ha sido de pasar hambres, los artesanos tienen una situación muy complicada y más porque la mayoría paga renta, lo poco que vendían se lo iban metiendo a la comida, hasta que comenzaron a terminarse su mercancía y la situación empeoró porque se quedaron sin mercancía y sin comida”, agregó.

Considera que la situación de la pandemia ha venido a golpear a distintos sectores de maneras distintas, pero en estos momentos se encuentran ante la desaparición de algo que como duranguenses se debería apoyar y hacer lo posible para que florezca.

“Lo que buscamos es que nos den la oportunidad y nos integren a todos los eventos, ahorita sabemos que masivos no va a haber, pero hay por redes, o eventos de 15 a 20 personas y queremos que nos integren, igual a otros municipios o estados, queremos que nos proporcionen esa difusión, aunque sea una paradita para que nos levanten las ventas, solo pedimos que nos den ‘chance’ de trabajar, no queremos vivir del gobierno ni que nos den todo en bandeja de plata, lo único que queremos es la oportunidad de trabajar honradamente”, concluyó Claudia Martínez.

A %d blogueros les gusta esto: