“ESTADO de los Estados”, por Lilia Arellano

¿Quién está atrás de Ivonne Ortega?

Todo indica que responde a un interés muy concreto, sin relación con su supuesta aspiración presidencial, un interés de tal suerte poderoso que la llevó a romper su relación con Enrique Peña Nieto

Por Juan Bustillos

El golpe es tan preciso, tan certero, que sólo los ingenuos pueden tragarse que la solicitud de licencia como diputada para encabezar las protestas contra el gasolinazo es una repentina toma de conciencia nacionalista de Ivonne Ortega.

Si esto fuera cierto debió renunciar a la Secretaría General del PRI cuando César Camacho modificó los documentos básicos del partido para hacer posibles las reformas estructurales del Presidente Peña Nieto, en especial la energética, que cambió el discurso histórico priísta.

No lo hizo; muy al contrario, su lealtad de entonces al peñismo le redituó en una curul en la Cámara de Diputados.

Hoy quiere un pago mayor: Ser Presidenta de la República.

Nadie puede negar a Ivonne su derecho a pensamiento propio, expresarlo y discrepar del gobierno y de quien sea; lo sospechoso es que ahora que quiere ser candidata presidencial ofrezca una imagen de independencia.

La ex gobernadora de Yucatán sabe que no tiene posibilidad alguna de ser Presidenta de la República vía su todavía partido o por medio de una candidatura independiente; en realidad, su reciente autonomía ante Peña Nieto y el líder nacional del PRI, Enrique Ochoa Reza, es más que sospechosa porque, contra lo que se pueda pensar, no está conectada con el ex gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, quien mantiene una actitud crítica a la actual dirigencia priísta.

Todo indica que la señora Ortega responde a un interés muy concreto, sin relación con su supuesta aspiración presidencial, un interés de tal suerte poderoso que la llevó a romper su relación con Peña Nieto.

Pero ¿quién puede ser tan poderoso que logre convencer a la ex presidenta municipal, es diputada local, ex gobernadora, ex senadora, ex diputada federal y ex secretaria general del CEN del PRI de colgarse del gasolinazo para manifestar su inconformidad a golpes de videos en las redes sociales, incluso dando respuesta a la ya proverbial pregunta del Presidente ‘usted qué habría hecho’?

Ivonne tiene su propia respuesta, pero la viabilidad de su propuesta no está a discusión; lo que aquí importa es entender qué la llevó a confrontarse con el Presidente y con el dirigente priísta.

Pudiera ser molestia porque hubo quien le comentara que no es tiempo de autodestapes presidenciales, como el que protagonizó en una entrevista periodística, y que debe esperar los tiempos del Instituto Nacional Electoral y los de su partido.

Es posible, pero si un acotamiento de esta naturaleza fue suficiente para impulsarla a desertar utilizando como pretexto al gasolinazo, demuestra que, como tantos otros, sólo fue priísta mientras el partido le dio lo que quiso, todo, incluida la gubernatura.