Estado Islámico ataca a peregrinos chiíes en venganza por ofensiva de Mosul

Foto: El Confidencial

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Bagdad, 24 nov (EFE).- Más de 70 personas, la mayoría de ellas peregrinos iraníes, fallecieron hoy en un nuevo atentado contra los chiíes en Irak, perpetrado por el grupo terrorista Estado Islámico (EI) en venganza por la campaña militar sobre su bastión de Mosul, en el norte del país.

La explosión de un camión cisterna en la ciudad iraquí de Al Hala, a 100 kilómetros al sur de Bagdad, causó la muerte de al menos 75 personas y heridas a otras 35, informaron a Efe fuentes de seguridad de la localidad.

La mayor parte de las víctimas son peregrinos iraníes, que habían acudido a Irak para participar en la conmemoración de los cuarenta días del aniversario de la muerte del imán Huseín, nieto del profeta Mahoma, que pereció en el año 680 d.C. en la conocida como batalla de Kerbala, en esta ciudad iraquí.

Cada año, millones de peregrinos chiíes -iraquíes y extranjeros- acuden a Kerbala para rememorar el martirio de Huseín y a otros lugares sagrados para esta secta del islam en Irak.

Las fuentes detallaron que el atentado tuvo como objetivo los peregrinos, que viajaban en autobuses para regresar a su país y se detuvieron en una zona de descanso, junto a una gasolinera en la zona de Al Shumli, en el este de Al Hala.

Según las fuentes, el terrorista suicida estaba siguiendo los movimientos de los peregrinos y eligió hacerse estallar en ese lugar, donde se congregó gran número de ellos para repostar combustible, comer y hacer algunas compras, en un área que carece de medidas de seguridad.

Un residente de la zona de Al Shumli, Abás Abdelhadi, dijo a Efe que se encontraba cerca de la gasolinera cuando se produjo una explosión “masiva” y “violenta”, y posteriormente un intenso humo y llamas empezaron a elevarse y cubrir el lugar, lo que causó “terror” entre los presentes.

Explicó que pudo ver decenas de cadáveres, algunos calcinados, esparcidos por toda la zona, al igual que fragmentos de metal y otros objetos.

El EI asumió la autoría del atentado a través de un comunicado difundido en internet, en el cual aseguró que un terrorista suicida hizo estallar un vehículo cargado de explosivos en medio de un grupo de “visitantes renegados” y causó más de 200 víctimas, entre muertos y heridos.

El término “renegado” es el que emplea el EI para calificar a los chiíes, que suelen ser blanco de ataques por parte de la organización radical en Irak, donde esta rama del islam es mayoritaria.

En la nota, el EI detalló que entre las víctimas hay iraníes, que se encontraban en una zona de descanso en una carretera a las afueras de Al Hala.

Asimismo, el grupo extremista advirtió a los chiíes de que “las llamas de la batalla de Mosul les alcanzarán en Bagdad, Kerbala y Nayaf”, las dos últimas santuarios sagrados para estos fieles.

La agencia de noticias Amaq, afiliada a los yihadistas, había informado anteriormente de que más 200 “visitantes chiíes” murieron y resultaron heridos en una “operación de martirio (perpetrada) con un vehículo bomba en las afueras de la ciudad de Al Hala”.

Ayer mismo, el EI aseguró que había matado y herido a veintiséis personas en cinco explosiones en el este y el suroeste de Bagdad, mientras que fuentes de seguridad dijeron a Efe que siete personas murieron y dieciocho resultaron heridas en dos atentados con coche bomba en el este de la capital iraquí.

Los yihadistas no han dejado de golpear a los civiles en diferentes puntos de Irak desde el comienzo de la gran ofensiva de las fuerzas gubernamentales para expulsar a los extremistas del último núcleo urbano que controlan en el país.

La campaña militar en la provincia de Nínive, de la que Mosul es capital, dio comienzo el 17 de octubre, con la participación del Ejército, las tropas kurdas “peshmergas”, las milicias chiíes Multitud Popular y otros grupos paramilitares suníes.

En este tiempo, las fuerzas conjuntas han conseguido avanzar en todos los frentes hacia la ciudad de Mosul y han irrumpido en su parte oriental, donde de momento sólo han podido hacerse con el control de algunos barrios.

El vicepresidente iraquí, Osama al Nayifi, condenó el atentado en un comunicado, en el cual afirmó que “el terrorismo otra vez tiene como objetivo a ciudadanos inocentes, lo que confirma su brutalidad y su lejanía de cualquier valor”.

“Su operación cobarde de hoy confirma su derrota, por lo que necesita matar a ciudadanos desarmados”, añadió, en referencia a las derrotas militares sufridas en la batalla de Mosul. EFE