Estéreo Picnic pone el punto de mira en la escena independiente colombiana

Bogotá, 7 abr (EFE).- La décima edición del Festival Estéreo Picnic se formó con la mirada puesta en la escena independiente de Colombia, donde agrupaciones como Mitú, que toma el nombre de la localidad ubicada en las puertas de la Amazonía del país, dejaron ver algo de la nueva apuesta musical colombiana.

Mitú, que suena como una versión amazónica y más agresiva de los vascos Delorean, tocó esté sábado durante una hora en uno de los escenarios del festival, haciendo prácticamente imposible descifrar cuándo terminaba una canción y empezaba otra.

“Estéreo Picnic para nosotros jugó un gran papel al ser una de las ofertas más importantes e independientes de Colombia. Poder estar acá presentando nuestro arte, nuestra música, es reconocer nuestro trabajo”, explicó a Efe Franklin Tejedor, el percusionista principal del grupo.

El músico calificó el festival, el más grande de música alternativa de Colombia, como “una ventana que, uno como artista, siempre quiere tener en algún momento de su vida”.

Esta banda colombiana es un fiel ejemplo de cómo una agrupación local que toca en el Estéreo Picnic durante varias ediciones puede emprender un camino de triunfo: el dúo inició recientemente una gira por Europa y ya cuenta con tres discos de estudio y otro más está en preparación.

“Es una edición de aniversario, diez años del festival que ha venido consolidándose y que es el más importante de Colombia muy de lejos”, resume Julián Salazar, la otra mitad de Mitú y exguitarrista de Bomba Estéreo.

La última jornada del festival concentró el mayor número de bandas locales: del indie rock de Nicolás y Los Fumadores al dream pop de Margarita Siempre Viva, todos ellos en las primeras horas del día, esas que parecen reservadas a los grupos que tendrán algo que decir el día de mañana.

Santiago García y Juan Carlos Sánchez forman parte de Nicolás y Los Fumadores, que abrió la jornada de este domingo en el escenario principal del festival, en el que fueron recibidos por una multitud que se agrupó bajo un cielo despejado en el Campo de Golf Briceño 18, a las afueras de Bogotá.

“Hace un año, en el pasado festival, estuvimos viendo a las bandas y pensábamos ‘algún día vamos a estar acá’. Y que un año después estemos en la tarima grande es muy chévere”, explica Sánchez a Efe en un inconfundible acento bogotano después de hacer gala del nombre de la banda y apurar un cigarrillo.

Uno de los grandes atractivos de participar en Estéreo Picnic es que estas bandas puedan compartir escenario con grupos más grandes que les han influido directamente.

Tal fue el caso de García, quien aprendió a tocar la guitarra interpretando las canciones de Arctic Monkeys, el cabeza de cartel en la clausura del festival, por lo que opina que “estar en la misma tarima” que los británicos es “una locura completa”.

Los dos integrante de Nicolás y Los Fumadores no creen, sin embargo, que esta edición del festival pueda funcionar como “trampolín” para grupos emergentes, sino que, de lo contrario, se fijó en “la movida independiente” colombiana y les dio un espacio.

“Este año lo que pasó es que la movida independiente solita, sin ningún tipo de apoyo, ni contacto ni nada, empezó a crear un público, una escena. Lo que está haciendo el festival no es tanto proyectarnos sino percatarse de que algo está pasando en la movida independiente, somos como diez bandas, todos amigos entre nosotros”, resume Sánchez.

Por eso, él cree que la presente edición del festival es “un parteaguas” en la historia reciente de la escena local del rock alternativo colombiano.

Entre tanto, desde Mitú aconsejan a estas bandas emergentes “que creen buena música”, porque, como dice Tejedor, “cuando uno crea su camino puede llegar a cualquier lado”. EFE