Estudio muestra primeros resultados de atmósfera terrestre

México, 26 Mar (Notimex).- El último detector atmosférico de la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés), instalado el año pasado, ya ofrece los primeros resultados de niveles de ozono, aerosoles y trióxido de nitrógeno en la Tierra.

El sensor de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés), realiza un seguimiento del Sol y la Luna para estudiar los componentes de la atmósfera.

La ISS tarda 90 minutos en dar una vuelta al planeta “azul”, a diario experimenta 16 amaneceres por la misma cantidad de atardeceres, así como, varias salidas y puestas de la Luna.

Mediante la observación del astro “rey” y el satélite natural de la Tierra a través de la atmósfera, el Experimento sobre Gases y Aerosoles Estratosférico (SAGE) mide la cantidad de ozono, aerosoles y otros gases.

Estas lecturas complementan la vigilancia a largo plazo de las misiones Sentinel del programa europeo Copernicus: Sentinel-5P, lanzado en octubre pasado, primero de una serie de satélites Sentinel dedicados a la atmósfera.

Conforme la ISS órbita el planeta, SAGE apunta en la dirección correcta gracias al instrumento Hexapod de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés), para calcular los movimientos de sus seis patas para seguir al Sol y la Luna durante algunos segundos después de su salida y puesta.

“La instalación y configuración no podrían haber ido mejor y estamos muy contentos de ver cómo Hexapod funciona a la perfección, ayudando a que SAGE no deje de apuntar en la dirección correcta”, dijo el responsable del proyecto Hexapod de la ESA, Scott Hovland.

El próximo sensor que la ESA enviará a la ISS es el Monitor de Interacciones Atmósfera-Espacio (ASIM), que apuntará a la Tierra para estudiar las tormentas eléctricas de gran altitud.

De acuerdo con la NASA, el instrumento capturará imágenes de una serie de descargas eléctricas poco comunes, denominadas espectros rojos, chorros azules y elfos.

La agencia espacial estadunidense señala que dichos fenómenos pueden alcanzar altitudes por encima de la estratosfera e influir en cómo la atmósfera terrestre protege al planeta de la radiación espacial.

NTX/ICB/MAG