Exjefe Ejército argentino niega nexo con desaparición de soldado en dictadura

Buenos Aires, 14 feb (EFE).- El ex jefe del Ejército de Argentina César Milani (2013-2015) se declaró hoy inocente ante el juez por la desaparición, durante la última dictadura militar del país (1976-1983), del soldado Alberto Ledo, a quien dijo que “no conocía”.


Milani declaró este lunes durante más de tres horas en la norteña ciudad de Tucumán ante el juez federal Fernando Poviña, quien lleva adelante la investigación de la desaparición de Ledo en 1976.

En declaraciones recogidas por la agencia estatal de noticias Télam, el abogado de quien fuera titular del Ejército durante el Gobierno de Cristina Fernández (2007-2015), Gustavo Feldman, remarcó que su defendido no tuvo ninguna vinculación con el caso.

“Milani se presentó en la Justicia como lo hizo cada vez que fue requerido y brindó una frondosa explicación de la situación que le tocó vivir en esos años; ratificó lo que dijo en un escrito presentado en agosto pasado y dejó otro escrito ampliatorio donde ofrece una buena cantidad de pruebas”, señaló Feldman al salir del tribunal.

El juez tiene 10 días hábiles para definir la situación procesal del ex jefe del Ejército, que se retiró de los tribunales sin dar declaraciones a la prensa.

Graciela Ledo, hermana de Alberto, había confiado en que Milani esperase en prisión preventiva el comienzo del juicio.

“Esperábamos que quedara detenido ya que hay motivos suficientes para que eso sucediera porque ha obstaculizado permanentemente la causa y por tratarse de un delito de lesa humanidad, el juez o el fiscal podrían haber pedido su detención pero ninguno lo hizo”, lamentó la abogada Adriana Mercado Luna, que acompañó a Graciela.

Milani está imputado por los presuntos delitos de encubrimiento agravado y falsificación ideológica de instrumento público.

Ledo era un estudiante de Historia de 20 años que se encontraba realizando el servicio militar obligatorio cuando desapareció en Tucumán el 17 de junio de 1976, y nunca más apareció.

Según la investigación, el soldado habría sido secuestrado y asesinado por sus superiores, aunque las autoridades del Ejército sostuvieron que desertó y nunca más se supo de él.

Este lunes se conoció que la Secretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de Argentina, que depende del Gobierno, fue aceptada como querellante en la causa. EFE